Alrededor de 5.8 millones de trabajadores en Estados Unidos sufrieron el año pasado una violación directa del salario mínimo, según un análisis de investigadores de la Reserva Federal de Cleveland. El estudio, basado en datos de la Oficina del Censo, señaló que las infracciones alcanzaron un récord en 2025 y se concentraron principalmente en estados con salarios mínimos superiores al federal.
En total, los investigadores estimaron que unos 6.5 millones de trabajadores cobraron por debajo del salario mínimo durante el año. La cifra incluye a empleados cuyo pago inferior pudo estar amparado por una exención legal, mientras que los 5.8 millones restantes habrían recibido un pago inferior al establecido sin esa justificación.

El análisis encontró que 5% de los trabajadores no exentos, es decir, aquellos que pueden tener derecho al salario mínimo y al pago de horas extra, recibieron menos del mínimo en los 10 estados más poblados del país. Entre quienes sufrieron una infracción, la pérdida promedio fue de aproximadamente 95 dólares por semana.
Aunque esa cantidad fue inferior al máximo de más de 110 dólares registrado en 2023, los investigadores indicaron que se mantuvo muy por encima de los niveles observados históricamente. El estudio no atribuyó las diferencias a un sector laboral específico, pero identificó una mayor incidencia en estados con requisitos salariales locales elevados.
California y Nueva York, entre los estados señalados
Los estados mencionados con mayor frecuencia en el análisis fueron California, Florida, Nueva York e Illinois. Sus salarios mínimos eran de 16.90, 14, 16 y 15 dólares por hora, respectivamente, frente al mínimo federal de 7.25 dólares.
Los investigadores de la Fed de Cleveland señalaron que la falta de aplicación de las normas puede ser una de las principales causas de las violaciones salariales. En 2018, siete estados no contaban con investigadores encargados de atender infracciones del salario mínimo, mientras que otros 26 tenían menos de 10 investigadores para gestionar demandas o reclamaciones administrativas relacionadas con los salarios.
El Departamento de Trabajo federal aplica el mínimo establecido a nivel nacional, pero no supervisa directamente los mínimos fijados por los estados. Por ello, la aplicación de esas normas queda en manos de las autoridades estatales, una división que los investigadores consideran vinculada con el aumento de las infracciones en lugares donde el salario mínimo local supera ampliamente el federal.
El salario mínimo federal permanece en 7.25 dólares por hora desde 2009, el periodo más largo de la historia de Estados Unidos sin un ajuste. El estancamiento se debe a la falta de consenso en el Congreso, mientras decenas de estados han aprobado sus propios mínimos superiores.
Según el Economic Policy Institute, entre 2021 y 2023 se recuperaron más de 1,500 millones de dólares en salarios robados mediante acciones de aplicación federales, estatales y locales. Una encuesta de Pew Research realizada en 2021 mostró que cerca de seis de cada diez adultos estadounidenses apoyaban elevar el salario mínimo a 15 dólares por hora. El expresidente Joe Biden impulsó esa propuesta para aplicarla durante cinco años, pero la iniciativa no avanzó por la oposición de republicanos y algunos demócratas moderados.
