Pekín, 29 ago (EFE).- Miles de internautas chinos han dejado mensajes de apoyo en las cuentas de redes sociales del paso fronterizo de Gyirong, arrasado el miércoles por una riada que dejó desaparecidos entre los agentes y trabajadores vinculados a las instalaciones. El desastre, originado tras el colapso de una gran masa glaciar en Nepal, ha causado al menos 676 muertos y 2.980 desaparecidos, según los balances separados difundidos por Nepal y China.
La cuenta del puesto de inspección fronteriza de Gyirong en Douyin, la plataforma local equivalente a TikTok, ha concentrado buena parte de las muestras de solidaridad. Sus últimos vídeos, publicados antes de la catástrofe y dedicados habitualmente a mostrar los controles y la actividad cotidiana de los agentes de inmigración, acumulaban en la noche local del sábado decenas de miles de “me gusta” y miles de comentarios.

“¡Qué pena! Espero que haya ocurrido un milagro y estén todos bien”, escribió una usuaria en una de las publicaciones. Otra aseguró que lo sucedido era “difícil de creer”. Los mensajes se han dirigido a imágenes grabadas antes del siniestro, en las que aparecen viajeros y vehículos atravesando un complejo situado entre montañas y destinado a conectar la región china del Tíbet con Nepal.
Tras la riada, el organismo de inmigración informó de que varios agentes y trabajadores relacionados con el puesto permanecían desaparecidos. La institución movilizó equipos para participar en las operaciones de búsqueda, sin precisar en la información difundida el número de personas cuya localización se intenta establecer.
Los usuarios también han compartido en Douyin y Weibo, la red social china equivalente a X, un vídeo atribuido al terremoto de magnitud 7,9 que golpeó Nepal en 2015. En esas imágenes, el edificio principal del paso fronterizo permanece en pie durante las fuertes sacudidas, mientras caen numerosos cascotes desde las montañas cercanas.
La difusión de ese vídeo ha servido para subrayar el contraste con las imágenes posteriores a la riada. Fotografías y grabaciones procedentes de Gyirong muestran ahora el complejo completamente destruido y sepultado bajo el lodo, después de que una masa de agua, hielo, rocas y barro descendiera desde Nepal.
Gyirong es uno de los cruces terrestres entre Nepal y la región del Tíbet bajo control chino y quedó en el centro del área afectada por el alud. De los al menos 676 fallecidos contabilizados hasta ahora, 669 corresponden a territorio nepalí y siete a suelo chino, de acuerdo con los datos comunicados por ambos países.
