La Arquidiócesis de México pidió al Estado asumir de manera efectiva su responsabilidad de prevenir las desapariciones, localizar de inmediato a las víctimas, investigar los hechos y procurar justicia. En un editorial publicado con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, sostuvo que la búsqueda debe convertirse en una causa nacional y que la respuesta institucional no puede ser reemplazada por familiares, colectivos u organizaciones civiles.

Desde el semanario Desde la Fe, la Iglesia afirmó que “la desaparición de personas es una herida de México” y llamó a no responder con indiferencia ante la crisis. El pronunciamiento señaló que cada registro de una persona desaparecida representa a una familia que sigue esperando información y respuestas sobre el paradero de su ser querido.
La Arquidiócesis planteó que cualquier respuesta frente a esta problemática debe incluir el esclarecimiento de los casos y la determinación de responsabilidades concretas. “No puede haber reconciliación construida sobre la impunidad ni diálogo que pretenda esconder la verdad”, indicó el editorial.
La publicación retomó además el llamado de los obispos mexicanos a “salir al encuentro” de las personas que buscan a sus familiares y de quienes están dispuestos a contribuir a la construcción de paz. Según el texto, el acompañamiento social debe ir junto con instituciones públicas capaces de actuar ante una denuncia de desaparición.
Como antecedente, la Arquidiócesis citó un mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano, emitido el 12 de marzo de 2025, que reconoció la labor de las madres buscadoras y de diversas organizaciones ciudadanas. La CEM señaló que, impulsadas por su dolor, valentía y tenacidad, estas personas han conseguido avances en la búsqueda y hallazgos que mantienen vigente la exigencia de justicia.
El editorial pidió abrir espacios de escucha, fortalecer el tejido social y respaldar iniciativas orientadas al encuentro y la paz. También advirtió que autoridades y sociedad deben evitar que se normalicen las desapariciones y el sufrimiento de miles de familias en el país.
