Richard Gere cumple 77 años este 31 de agosto mientras mantiene una vida familiar junto a Alejandra Silva y sus hijos, sin alejarse por completo del cine. El actor hizo una pausa en el rodaje de Asymmetry, dirigida por Edward Zwick y coprotagonizada por Diana Silvers, para pasar unos días de vacaciones con su esposa y los niños.

Casado con la publicista española desde 2018, Gere comparte con Silva la actividad social y ambiental. La pareja tiene dos hijos, Alexander y James, y suele buscar destinos de mar discretos para evitar la atención de la prensa. El actor también es padre de Homer, nacido de su matrimonio con Carey Lowell, mientras que Silva es madre de Albert, de una relación anterior.
De “Mujer Bonita” a una carrera sostenida
La imagen que consolidó su perfil de galán internacional llegó en 1990 con Mujer Bonita. En la película de Garry Marshall interpretó al empresario Edward Lewis, quien llega en una limusina blanca con rosas y sube por la escalera de incendios para buscar al personaje de Julia Roberts, Vivian Ward. Esa escena quedó asociada a su figura como protagonista romántico de Hollywood.
Antes y después de ese éxito, Gere encabezó títulos como Gigoló americano (1980), Reto al destino (1982), La raíz del miedo (1996), Novia fugitiva (1999), Chicago (2002), ¿Bailamos? (2004) y Mentiras mortales (2012). En los años noventa fue elegido como el “hombre más sexy del mundo” y, según el texto, todavía recibe más de cien guiones al año.
Una práctica iniciada a los 24 años
El otro eje de su vida comenzó mucho antes de sus actuales vacaciones familiares. Gere practica el budismo y la meditación desde los 24 años, es seguidor del Dalai Lama y dedica al menos 45 minutos diarios a esa rutina. El actor sostiene que esa continuidad le permite observar su propia mente y afrontar la presión derivada de la fama.
“La continuidad de la práctica diaria es algo que quiero y necesito a partes iguales. Es un ejercicio de paciencia y un compromiso con observar tu propia mente”, explicó Gere sobre una disciplina que considera central para conservar el equilibrio en una industria marcada por exigencias y excesos.
La fundación y las causas solidarias
Desde 1991, Gere cuenta con una fundación dedicada a recaudar fondos para la causa tibetana y a brindar ayuda humanitaria a pueblos indígenas y personas sin techo. También apadrina una organización que asiste a niños con cáncer en un hospital de Madrid.
En otra de sus iniciativas, subastó una colección de 110 guitarras valuada en dos millones de dólares para financiar tareas solidarias. Al explicar la decisión, cuestionó la noción contemporánea de riqueza: “Con lo que me dieron por mis guitarras pude construir un hospital. Hemos perdido la cabeza”.
Nacido en una familia de Filadelfia, Gere estudió Filosofía tras obtener una beca deportiva como gimnasta en la Universidad de Massachusetts, pero dejó esa etapa para viajar a Londres e intentar abrirse camino como actor. Hoy, entre el trabajo, la meditación, su familia y las causas que apoya, concentra allí la energía que identifica con su bienestar.
