La muerte de Juvenal Jiménez Loza, “El Padrino”, abrió una nueva línea de investigación federal sobre la red financiera vinculada al bar Adelitas, en Tijuana, donde la FGR revisa cuentas, movimientos bancarios y operaciones comerciales de personas y empresas presuntamente usadas para administrar y transferir recursos de una organización dedicada a la trata de personas.

Entre los objetivos de las indagatorias figuran Damián y Aschey Jiménez Álvarez, hijos de Jiménez Loza, quienes tienen órdenes de aprehensión por prostitución forzada, delincuencia organizada y trata de personas, además de alertas internacionales. Las pesquisas señalan que habrían salido de México y estarían en el suroeste de Estados Unidos; también se investiga el uso de documentos falsos y distintas identidades para evadir su localización.
La UIF analiza transferencias hacia Estados Unidos y la FEMDO indaga un posible esquema para introducir efectivo sin declararlo. La carpeta incluye a Liga de Comercio Empresarial, S. de R.L. de C.V., y a sociedades como Inmobiliaria Daya, Imagen Corporativa Hidrocálida, Hotel Feliz, Agaves Selectos y Comercializadora de Licores, entre otras, para determinar si sirvieron para triangular, dispersar o trasladar recursos.
Jiménez Loza murió en el Cefereso 11 de Hermosillo mientras estaba preso. Su defensa notificó el fallecimiento en la causa 19/2023 y pidió al Ministerio Público Federal esclarecer las circunstancias; además, señaló a la directora del penal y cuestionó la actuación del juez que resolvió sobre su medida cautelar.
