El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este jueves que sus fuerzas han desviado 75 buques comerciales en el estrecho de Ormuz desde el refuerzo del bloqueo naval contra los puertos iraníes. La actualización, la cifra más alta comunicada desde el inicio de esta fase, incluye además tres embarcaciones inutilizadas y dos abordadas para garantizar el cumplimiento de la operación.
Una escalada que se acelera en agosto
Los partes sucesivos de CENTCOM muestran un aumento sostenido de las interdicciones marítimas. El mando estadounidense contabilizaba 55 buques desviados hasta el 9 de agosto, 64 hasta el 17 y 68 hasta el 21. Cuatro días después, el total llegó a 75, en medio de una campaña naval que Washington vincula con el cierre de las rutas de entrada y salida de los puertos y las zonas costeras iraníes.
El bloqueo comenzó en su primera fase el 13 de abril, después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva conjunta contra Irán el 28 de febrero. El 18 de junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento que abría una vía hacia el final de la guerra, pero el acuerdo se rompió a mediados de julio. Estados Unidos reactivó entonces las operaciones con mayor intensidad, y desde ese momento el número de buques desviados no ha dejado de aumentar.

De la operación militar a la presión económica
La Casa Blanca presentó el endurecimiento naval como parte de un cambio más amplio en los objetivos estadounidenses. Karoline Leavitt, portavoz presidencial, afirmó que Estados Unidos e Irán no mantienen negociaciones activas para poner fin al conflicto, aunque señaló que todas las opciones continúan sobre la mesa.
Según Leavitt, la Administración de Donald Trump pasó de la fase militar, denominada Operación Epic Fury, a una ofensiva económica llamada Operación Economic Outcast. El propósito declarado de esta nueva etapa es debilitar financieramente al Gobierno iraní mediante el bloqueo y las sanciones impuestas en las últimas semanas.
En declaraciones a Fox News recogidas este jueves, la portavoz describió la situación económica iraní como “devastadora”. Aseguró que la inflación supera el 100% y que el Gobierno afronta dificultades para pagar los sueldos de policías y militares. Leavitt atribuyó esa situación al efecto combinado de los ataques militares de febrero y las sanciones recientes, sin anunciar una nueva ronda de conversaciones con Teherán.
Ormuz, en el centro del tránsito energético
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas del comercio energético mundial: por sus aguas circula alrededor del 20% del petróleo transportado por vía marítima. La interrupción parcial del tránsito ha convertido el paso en el principal escenario de la disputa entre Washington y Teherán. El Gobierno iraní exige el fin de las operaciones militares estadounidenses e israelíes como condición para restablecer la navegación normal.
La Organización Marítima Internacional había registrado hasta el 11 de agosto 65 incidentes con buques en la región desde el comienzo de la guerra, con 17 marineros muertos. Para sostener el bloqueo, Estados Unidos mantiene más de 20 buques de guerra desplegados en el mar Arábigo y promueve rutas alternativas para las exportaciones.
El secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que Estados Unidos facilitó en una sola jornada el transporte de más de 15 millones de barriles de petróleo fuera del estrecho. Según su cálculo, el volumen se aproxima a 20 millones de barriles al sumar el crudo movilizado mediante oleoductos.
