El estreno en Japón del ‘Bolero’ contemporáneo de Antonio Najarro ha recibido una respuesta especialmente entusiasta: el coreógrafo asegura que el público japonés se puso de pie para ovacionar la obra tras las primeras funciones, una reacción que, según explica, observa pocas veces. “La respuesta ha sido fantástica. Hemos recibido comentarios muy buenos”, declaró a EFE antes de la primera actuación de la compañía en el Nuevo Teatro Nacional de Tokio.
Una gira que comenzó con una acogida excepcional
La compañía de danza, residente en Pozuelo de Alarcón, estrenó la creación el sábado anterior en Kawaguchi, al norte de Tokio. Después actuó en Nagoya y este viernes inició en la capital japonesa una programación de tres días consecutivos. Para Najarro, el arranque de la gira ha sido “más especial” de lo que imaginaba, especialmente porque la pieza partía de un desafío considerable: ofrecer una lectura diferente de una música conocida y representada en numerosas ocasiones.
El coreógrafo concibió este ‘Bolero’ específicamente para Japón, donde existe un público muy habituado a la danza española y al flamenco. Sin embargo, tras comprobar el resultado, decidió incorporarlo al repertorio de su compañía para llevarlo a otros escenarios internacionales. “Me arriesgo a introducirlo porque creo que el resultado es muy seductor”, afirmó.

Ravel llega al presente con nuevos sonidos
La propuesta se apoya en el principio que guía buena parte del trabajo de Najarro: “respetar el origen para traerlo al presente”. La obra, estrenada por Maurice Ravel en París en 1928, conserva elementos reconocibles de la tradición española, como la capa, la bata de cola y las castañuelas, pero los integra en una puesta en escena contemporánea.
Uno de los rasgos más particulares es la incorporación de las chácaras de La Gomera, un instrumento ancestral de percusión. Najarro las eligió por su sonido contundente y por la relación que establecen con el ritmo constante del ‘Bolero’, cuya música avanza durante 16 minutos sobre una base percusiva repetitiva mientras crece la instrumentación sinfónica. El creador describe ese sonido como “un martillo” que sostiene el ritmo y lo contrapone al timbre de las castañuelas tradicionales utilizadas por las bailarinas.
El programa presentado en Japón se completa con ‘Alento’, una de las obras más representativas de la compañía. Inspirada en una partitura original del compositor argentino Fernando Egozcue, combina reminiscencias de tango y jazz con los distintos estilos de la danza española desde una perspectiva plural e internacional. La actuación cuenta además con cinco músicos en directo.
Más allá del escenario
Durante su estancia en Japón, Najarro también impartió una clase magistral a la que acudieron participantes de distintas ciudades del archipiélago. La acogida fue “increíble” y, según relató, muchas personas se quedaron fuera por falta de espacio. En la sesión defendió una visión amplia de la danza española, que incluye el flamenco, la danza estilizada, la escuela bolera y el folclore español.
El coreógrafo, distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes de 2023, ha trasladado su lenguaje a disciplinas como el patinaje artístico y la natación sincronizada, además de colaborar con la moda y otras expresiones artísticas. Su próximo reto, adelantó, podría ser la gimnasia rítmica, para la que le gustaría crear un programa con esencia española y una interpretación propia de ese lenguaje.
