El dólar estadounidense cerró este 4 de septiembre en 932,75 pesos chilenos, con un avance diario de 0,19% frente a los 931 pesos de la sesión anterior, según datos de Dow Jones. En los últimos siete días, la divisa acumula una subida marginal de 0,14%, pero aún registra una caída interanual de 2,47%.
La lectura principal del mercado no está en el movimiento diario, sino en la moderación de las fluctuaciones. La volatilidad actual se ubica en 6,31%, claramente por debajo del nivel de referencia de 11,27%. Esto apunta a un escenario de mayor estabilidad cambiaria, aunque no elimina la sensibilidad del peso a los precios de las materias primas, las decisiones de inversión y las señales políticas.

El cobre define el margen de la proyección
Las previsiones de consenso recopiladas por Bloomberg y analistas internacionales sitúan al tipo de cambio entre 820 y 880 pesos por dólar hacia el cierre de 2026, con un escenario base cercano a 840 pesos. La proyección supone una apreciación moderada de la moneda chilena respecto de los niveles actuales y depende de que se mantengan la estabilidad política, el avance de las reformas y la confianza empresarial.
El principal soporte externo sería el cobre, clave para las exportaciones chilenas. Una recuperación sostenida de su precio podría acelerar la entrada de divisas y fortalecer al peso; una caída abrupta tendría el efecto contrario y elevaría nuevamente el valor del dólar. También será determinante el flujo de capital extranjero: si supera las expectativas y el metal rojo permanece firme, el tipo de cambio podría acercarse a una banda de entre 820 y 850 pesos.
En consecuencia, el cierre de la jornada refleja más continuidad que un cambio de tendencia. El dólar conserva niveles elevados en términos históricos recientes, pero la menor volatilidad y las expectativas de mejores condiciones externas sostienen un sesgo favorable para el peso. El riesgo central sigue siendo un deterioro del cobre o un shock político y financiero que reactive la demanda por la divisa estadounidense.
