El dólar estadounidense abrió la jornada del 4 de septiembre en 5,12 reales brasileños, un 0,29% por encima del cierre previo, situado en 5,11 reales, según Dow Jones. El avance diario no modifica, sin embargo, la tendencia de fondo: la divisa acumula una caída del 1,36% en la última semana y del 4,69% en los últimos doce meses.
Estabilidad relativa en el mercado cambiario
La moneda estadounidense registra dos sesiones consecutivas de recuperación frente al real, una señal de mejora puntual en la confianza del mercado. Aun así, la volatilidad del tipo de cambio se ubica en 9,96%, por debajo del nivel de referencia del 10,42%. La diferencia sugiere que el repunte ocurre en un entorno de menor tensión, más cercano a una corrección de corto plazo que a un cambio consolidado de tendencia.

Bolivia afronta un ajuste de mayor alcance
El panorama cambiario boliviano sigue marcado por la incertidumbre. El mercado paralelo comenzó 2026 cerca de 9,64 bolivianos por dólar, mientras el Banco Central publica valores referenciales próximos a 9,21 para la compra y 9,40 para la venta. Aunque el tipo oficial permanece en 6,96, su peso en las operaciones comerciales disminuye frente a las cotizaciones de mercado.
El Gobierno busca reducir el déficit fiscal al 7% y prevé una inflación de hasta 17%, mientras el Banco Mundial anticipa una contracción del PIB de 1,1% para 2026 y la CEPAL proyecta un crecimiento marginal de 0,5%. La liberación gradual de divisas y la unificación cambiaria prevista para el primer semestre apuntan a ordenar el mercado, pero también exponen al país a una transición compleja tras la volatilidad de 2025.
