El Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID) de Santiago atiende actualmente a 1.122 niños de cero a 12 años y mantiene a más de 500 en lista de espera, mientras su ocupación física ronda el 95%. El centro recibe entre 80 y 85 nuevas solicitudes mensuales de familias que buscan evaluación, diagnóstico o terapias, una demanda que ha puesto el foco en la falta de espacio y de especialistas para ampliar los servicios.
La mayor presión se concentra en las terapias del habla, ocupacional y de intervención conductual, donde las esperas son más prolongadas. En atención temprana y terapia física, la respuesta suele ser más rápida. La directora del CAID Santiago, Claudia Cuevas Coelho, precisó que las listas se organizan por servicio: un mismo niño puede estar recibiendo una terapia y continuar en espera para otra.

El aumento se ha consolidado durante los últimos cinco años. Según datos citados por Listín Diario, el número de niños atendidos pasó de alrededor de 500 en 2021 a la cifra actual, un crecimiento aproximado del 150%. La institución recibe familias no solo de Santiago, sino también de otras localidades de la región, lo que amplía la presión sobre una infraestructura que ya tiene poco margen disponible.
Dentro de los casos atendidos, el trastorno del espectro autista representa el 75% de la demanda. Los niños con parálisis cerebral infantil constituyen otro 15%, mientras que el 10% corresponde a menores con síndrome de Down. Cuevas Coelho indicó que el incremento de los casos identificados dentro del espectro no supone necesariamente que estén naciendo más niños con esa condición.
La directora atribuyó el cambio a una detección más amplia: hay más profesionales, instituciones y conocimiento social para reconocer señales de alerta y obtener diagnósticos adecuados. “Ahora sí tenemos mayor detección, tenemos más profesionales, más instituciones, más conocimiento como sociedad. Entonces ya no se nos están quedando ocultos estos niños o con diagnósticos que no son los correctos”, afirmó.
El proceso de atención comienza cuando la familia advierte alguna preocupación en el desarrollo del niño. Tras la inscripción, el CAID programa una primera cita con el área de servicio social, que normalmente se realiza en un plazo menor de 15 días. A partir de esa evaluación se define la ruta de atención requerida, aunque el acceso a cada terapia depende de la disponibilidad existente.
El centro dispone de 85 terapeutas y 41 auxiliares terapéuticos, para un total de 126 personas vinculadas directamente a las áreas de atención. Sin embargo, ese personal no permite responder por completo a la demanda en todos los servicios. La terapia ocupacional figura entre las áreas con mayor necesidad de profesionales, según explicó Cuevas Coelho, debido al volumen de solicitudes y a la disponibilidad limitada de especialistas.
Ante esa situación, la directora planteó que las universidades consideren las necesidades del país al formar profesionales relacionados con los trastornos del neurodesarrollo y la discapacidad. El CAID fue concebido para atender principalmente durante la infancia, una etapa en la que el cerebro presenta mayor plasticidad para trabajar las dificultades del desarrollo.
Mientras las familias esperan por determinados servicios, el centro ofrece orientación y entrenamiento para continuar en casa actividades relacionadas con comunicación, alimentación y vida diaria. También trabaja con las Unidades de Intervención Terapéutica Territorial, previstas en puntos como Salcedo, Santiago Rodríguez, Dajabón y Tamboril, con el objetivo de acercar parte de la atención a comunidades fuera de Santiago.
