La señal más delicada para el Gobierno no es solo el deterioro de la imagen presidencial, sino la percepción de que su gestión beneficia a una parte limitada de la sociedad. Según QSocial Big Data, el 73% de los consultados considera que Javier Milei gobierna “solo para algunos”, mientras que el 63% cree que el Ejecutivo no puede resolver los problemas del país. A catorce meses de un nuevo referéndum electoral sobre la gestión, esos números concentran la tensión entre los avances que el oficialismo exhibe y una experiencia económica cotidiana que una parte mayoritaria describe como adversa.
La secuencia de encuestas también muestra un empeoramiento de las expectativas personales. Opina Argentina registró que el 60% espera que su situación empeore, siete puntos más que un mes antes y el nivel más alto desde el final del gobierno de Alberto Fernández. Casi la mitad afirma no llegar a fin de mes. Giacobbe & Asociados ubicó la imagen negativa de Milei en 57,2%, en contraste con el 58,7% de imagen positiva que medía en mayo de 2024. El descenso, según el texto, alcanza incluso a votantes que todavía prevén respaldarlo.

La inflación baja, pero crece la deuda familiar
El Gobierno cuenta con un dato central para defender su programa: la inflación anual pasó del 211,4% en 2023 al 31,5% en 2025, una reducción que el artículo describe como la más veloz en décadas. Sin embargo, el contraste aparece en el endeudamiento de los hogares. El Banco Central informó que la mora de las familias alcanzó el 12,8% en junio, luego de diecinueve meses consecutivos de suba. Un año antes era de 3,7%, y desde 2010 no había superado el 5,1%.
Zentrix agrega otro indicador sobre el alcance de esa presión: el 61,9% se endeudó durante los últimos seis meses y la principal razón fue que los ingresos no alcanzaban. El artículo plantea esta distancia entre la evolución del índice de precios y la situación efectiva de los hogares mediante una referencia a Maquiavelo: la política no puede limitarse a las “cosas imaginadas”, sino atender a la realidad concreta. En ese plano, las cuotas vencidas, el uso de tarjetas y la dificultad para cerrar el mes pesan sobre la evaluación social de la gestión.
Victorias legislativas y un apoyo concentrado
Milei conserva capacidad para obtener resultados dentro del sistema institucional. El Gobierno logró la aprobación del Presupuesto y de la Ley Laboral, y esta semana consiguió una victoria en Diputados, además de contar con 67 pliegos aprobados en el Senado. Para el texto, la discusión política puede ser productiva cuando dispone de canales formales, como leyes, magistraturas y acuerdos parlamentarios. El interrogante no se ubica en esa capacidad de negociación, sino en si esos logros alcanzan para revertir la caída de las expectativas fuera del Congreso.
La fragilidad también aparece en la composición del oficialismo. Una medición de la Universidad de San Andrés sobre once funcionarios del Ejecutivo no encontró ninguno con saldo favorable de imagen. Milei sostiene que el diseño siempre fue personalista: los electores lo eligieron a él antes que a un partido. Pero el artículo señala que cerca del 40% rechaza por igual al mileísmo y al peronismo, un segmento sin una representación definida que podría resultar relevante en el próximo ciclo electoral.
La relación con Washington y la advertencia exterior
En política exterior, el Gobierno profundizó su alineamiento con Estados Unidos, una relación que, según el artículo, ayudó a sostener el programa económico en 2025. Esta semana, el representante comercial adjunto estadounidense se reunió con Pablo Quirno y Luis Caputo, valoró la transformación fiscal y pidió ratificar el acuerdo bilateral. La nota no detalla las condiciones del eventual intercambio, pero recuerda que todo acuerdo supone compromisos recíprocos.
La conversación imaginaria con Maquiavelo termina en una advertencia sobre los apoyos que un país no controla y sobre las divisiones internas. El florentino, funcionario de la república de Florencia, perdió su cargo tras el regreso de los Medici en 1512, fue acusado de conspiración y torturado. Murió en 1527 sin empleo y desprestigiado; siglos después, una colecta pública financió su tumba en Santa Croce. La inscripción elegida por los florentinos resume la persistencia de su figura: “Tanto nomini nullum par elogium”.
