El Departamento de Educación de Estados Unidos eliminó de la actualización 2023-2024 de la Recopilación de Datos sobre Derechos Civiles los registros sobre estudiantes no binarios y transgénero, así como denuncias de acoso por identidad de género, políticas distritales y enlaces a esas normas. Las cifras fueron sustituidas por un código de supresión.
La decisión afecta una base obligatoria que cubre casi todas las escuelas públicas del país. Aunque solo unos 1.800 de más de 13.000 distritos reportaron información porque ya la recolectaban localmente, esos datos permitían comparar experiencias de hostigamiento, disciplina, deporte y respuesta institucional entre jurisdicciones.

Menos capacidad de control
El cambio confirma que la administración Trump retiró también información ya obtenida, no solo preguntas previstas para futuras encuestas. Expertos consultados por Associated Press advierten que la supresión limita la capacidad de la Oficina de Derechos Civiles para detectar patrones de discriminación y exigir correcciones a los distritos con problemas persistentes.
La medida se integra en una revisión más amplia de los registros federales sobre orientación sexual e identidad de género: el Instituto Williams contabilizó cerca de 360 casos de información retirada por la administración. El Departamento de Educación afirmó que reajusta las funciones de su oficina de derechos civiles a su mandato legal y anunció más detalles para las próximas semanas.
Además del contenido eliminado, la publicación dejó una señal de transparencia reducida: no estuvo acompañada por un informe analítico ni por un anuncio oficial, a diferencia de la actualización anterior. Sin datos comparables y accesibles, el debate sobre políticas escolares pierde una herramienta esencial para medir resultados y asignar responsabilidades.
