Los Seattle Seahawks confirmaron la entrada del empresario Gonzalo Hevia Baillères y de la familia Aramburuzabala a su grupo de inversionistas, en una operación valuada en 9 mil 612 millones de dólares que se convirtió en la venta más costosa en la historia de la NFL. El acuerdo fue cerrado oficialmente el jueves 3 de septiembre, después de recibir la aprobación unánime de los propietarios de la liga el 26 de agosto.
La transacción no implica, sin embargo, que los inversionistas mexicanos controlen la franquicia. La dirección de los Seahawks quedó en manos de la familia Khosla, encabezada por Vinod Khosla como presidente del grupo propietario. Neeru Khosla asumirá como propietaria controladora y Neal Khosla ocupará la vicepresidencia. La estructura confirma que la participación mexicana forma parte de un consorcio más amplio, cuya conducción administrativa y deportiva permanecerá bajo el liderazgo de los Khosla.
La operación representa una nueva presencia de capital mexicano en el máximo nivel del deporte profesional estadounidense. También muestra el creciente valor financiero de las franquicias de la NFL, impulsado por los contratos de televisión, los ingresos comerciales, la expansión internacional de la liga y la escasez de equipos disponibles para compra.

Quién es Gonzalo Hevia Baillères
Uno de los nuevos copropietarios es Gonzalo Hevia Baillères, fundador de HBeyond, una firma de inversión con sede en Nueva York y oficinas en Ciudad de México y Miami. El empresario es nieto de Alberto Baillères, quien dirigió Grupo BAL, conglomerado que reúne o ha estado relacionado con negocios como El Palacio de Hierro, GNP Seguros y Peñoles.
De acuerdo con el perfil difundido por HBeyond, Hevia Baillères desarrolló su trayectoria empresarial al margen de las operaciones tradicionales de su familia. A los 23 años creó una plataforma enfocada en compañías financieras y préstamos para pequeños negocios, desde la cual encabezó 12 empresas. Más adelante participó en la creación de negocios vinculados con la inteligencia artificial y la logística, antes de establecer HBeyond.
La firma orienta sus inversiones hacia sectores como tecnología, entretenimiento y organizaciones deportivas. Su incorporación a los Seahawks encaja en esa estrategia de diversificación, aunque el anuncio no especifica el porcentaje de acciones que corresponde al empresario ni el monto exacto de su aportación.
La participación de la familia Aramburuzabala
El comunicado de Seattle identifica al segundo grupo mexicano únicamente como “Aramburuzabala Family”. La organización no detalló qué integrantes participaron directamente, si la inversión se realizó a través de una empresa determinada ni qué proporción de la franquicia fue adquirida.
La familia construyó buena parte de su patrimonio mediante su participación en Grupo Modelo, productor de marcas como Corona, Victoria y Modelo Especial, antes de la venta de la compañía a Anheuser-Busch InBev. La empresaria más conocida del grupo es María Asunción Aramburuzabala, presidenta de Tresalia Capital, firma que posteriormente diversificó sus inversiones hacia tecnología, bienes raíces y capital privado.
La falta de precisión en el anuncio impide atribuir de manera individual la compra a Aramburuzabala. Aunque su nombre está estrechamente asociado con la familia y con Tresalia Capital, el comunicado de los Seahawks no afirma que ella haya adquirido personalmente las acciones. Esa diferencia es relevante porque la identidad del grupo inversor no necesariamente coincide con la de sus beneficiarios o representantes individuales.
Un nuevo récord para la NFL
El valor total de la venta fue de 9 mil 612 millones de dólares, por encima del récord establecido en 2023, cuando un grupo encabezado por Josh Harris compró los Washington Commanders por aproximadamente 6 mil 50 millones. La diferencia entre ambas operaciones supera los 3 mil 500 millones de dólares y refleja la revalorización acelerada de los equipos de la liga.
La cifra corresponde al precio global de la franquicia, no al capital aportado exclusivamente por Hevia Baillères o la familia Aramburuzabala. Hasta ahora no se ha informado qué porcentaje posee cada inversionista mexicano ni cuánto pagó individualmente. Por ello, cualquier cálculo sobre el tamaño de sus participaciones sería especulativo.
El récord también debe interpretarse dentro de las reglas de propiedad de la NFL. Toda transferencia de esta magnitud requiere la revisión y aprobación de los dueños de los equipos, un proceso que concluyó de forma unánime el 26 de agosto. La autorización liga la operación a una estructura de control definida y ofrece claridad sobre quién tendrá la responsabilidad formal de tomar las decisiones principales.
La herencia de Paul Allen y el momento deportivo
Los Seahawks pertenecían al patrimonio de Paul Allen, cofundador de Microsoft y propietario del equipo desde 1997. Después de su muerte en 2018, su hermana Jody Allen quedó al frente de la organización y comenzó el proceso de venta siguiendo la instrucción de destinar los recursos obtenidos a causas filantrópicas.
El cambio de propietario se produce además en un momento especialmente favorable para Seattle dentro del terreno de juego. Los Seahawks son los actuales campeones de la NFL y comenzarán la defensa de su título el miércoles 9 de septiembre frente a los New England Patriots, en una revancha del Super Bowl LX.
La combinación entre el éxito deportivo reciente y el valor creciente de los activos de la liga ayuda a explicar el precio alcanzado, aunque no permite medir por sí sola la rentabilidad futura de la inversión. El desempeño del equipo, la evolución de los ingresos audiovisuales y comerciales y la capacidad del nuevo grupo para preservar la estabilidad de la organización serán factores determinantes después del cierre de la venta.
