Las inundaciones repentinas que azotaron el Gran Cañón, en Arizona, dejaron al menos dos muertos, unas 15 personas desaparecidas y más de 60 evacuadas en helicóptero. El Servicio de Parques Nacionales confirmó el hallazgo de un hombre de 46 años cerca de Crystal Rapids el domingo y de una segunda víctima el lunes, sin divulgar sus identidades.

La crecida comenzó el sábado 29 de agosto alrededor de las 14:30, tras lluvias intensas sobre terrenos ya saturados. En media hora cayeron entre 1,3 y 2,5 centímetros de agua sobre la cara norte del cañón, donde Bright Angel Creek baja hacia el río Colorado.
El agua arrastró grandes rocas y escombros, ensanchó el cauce de Bright Angel Creek y destruyó prácticamente todos los puentes peatonales del sector. La emergencia afectó el corredor de Bright Angel Canyon, Phantom Ranch, Bright Angel Campground y el sendero North Kaibab Trail.
La inundación también dejó fuera de servicio la Transcanyon Waterline, la tubería de 20 kilómetros que abastece de agua potable al parque y a Grand Canyon Village. El NPS impuso restricciones de consumo y suspendió desde el lunes todos los alojamientos nocturnos dentro del parque.
Dos helicópteros recorrieron el domingo el North Kaibab Trail y un tramo del río Colorado sin localizar a los desaparecidos. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta por inundaciones repentinas en el norte y centro de Arizona, ante la posibilidad de nuevas lluvias, deslizamientos y cambios bruscos en senderos y el río.
