Una adolescente de 15 años fue aprehendida este martes en Bahía Blanca luego de ingresar a la vivienda de una pareja de jubilados y amenazarla con un arma de fuego para robarle. La joven, conocida como “La Picante”, fue encontrada todavía dentro del domicilio por efectivos de la Comisaría Primera, que lograron desarmarla y reducirla antes de que pudiera escapar.
El episodio ocurrió en una casa ubicada en la calle Borlenghi al 700. Según la reconstrucción policial, la menor entró por la puerta principal y apuntó contra los propietarios con un arma calibre .22 largo. En un momento de descuido, las víctimas consiguieron salir de la vivienda y avisar a la Policía. Esa reacción permitió que el procedimiento se activara mientras la presunta asaltante permanecía en el interior.

El escape de las víctimas fue decisivo
Durante el operativo se secuestró un revólver calibre .22 largo con nueve municiones intactas. También fueron incautados precintos, guantes, una billetera y 21.000 pesos que pertenecerían a los jubilados. La presencia de esos elementos será parte de la investigación, aunque su sola existencia no permite establecer, por sí misma, cómo se planificó el hecho ni si hubo otras personas involucradas.
La causa fue caratulada como tentativa de robo agravado por el uso de arma de fuego y quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N.º 3. Por tratarse de una menor de edad, el avance del expediente deberá ajustarse además a las reglas específicas del sistema de responsabilidad penal juvenil. La adolescente registra, de acuerdo con lo informado por el portal La Nueva, antecedentes en hechos de características similares y es considerada de alta peligrosidad por los investigadores.
Un segundo caso con adolescentes en Mar del Plata
El procedimiento de Bahía Blanca se conoció mientras otro asalto armado protagonizado presuntamente por adolescentes era investigado en Mar del Plata. Allí, un joven de 15 años fue identificado y detenido después de que dos sospechosos ingresaran a un galpón ubicado en la intersección de Arana y Goiri, donde un hombre de 42 años limpiaba su camioneta.
De acuerdo con la denuncia, los atacantes aprovecharon que el portón estaba abierto, sorprendieron al propietario y lo amenazaron con un arma de fuego. Luego escaparon en una Volkswagen Amarok blanca perteneciente a la víctima. El hombre no sufrió lesiones, pero los delincuentes se llevaron el vehículo y varios objetos, entre ellos herramientas de trabajo, tarjetas bancarias, un teléfono Motorola G22, 389.000 pesos y 281 dólares.
La identificación de uno de los presuntos autores fue posible mediante el análisis de las cámaras de seguridad instaladas en la zona. La Fuerza Barrial de Aproximación intervino después de que la víctima alertara al 911 y localizó la camioneta poco después, en el sector de Grecia y Rawson, junto con parte de los bienes denunciados como robados.
La investigación no termina con las aprehensiones
Por disposición judicial, el vehículo y los objetos recuperados fueron restituidos a su propietario. El adolescente quedó a disposición de la Justicia y fue notificado por el delito de robo agravado en poblado y en banda. El juez Yanes Urrutia, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 2, ordenó su traslado al Centro Especializado de Aprehensión y el cumplimiento de las diligencias procesales correspondientes.
La pesquisa marplatense continúa abierta para determinar quién fue el segundo participante del asalto. Esa tarea será central para establecer el grado de intervención de cada sospechoso, una distinción relevante tanto para la acusación como para las medidas que eventualmente disponga la Justicia juvenil.
Qué revelan estos episodios sobre la respuesta estatal
Los dos casos comparten elementos que aumentan la complejidad de la respuesta: víctimas sorprendidas en espacios privados, utilización de armas de fuego, desplazamientos rápidos y participación presunta de menores. Sin embargo, también muestran herramientas diferentes. En Bahía Blanca, la salida inmediata de los jubilados permitió una intervención casi simultánea al hecho; en Mar del Plata, el análisis de cámaras y la localización del vehículo aportaron las principales pistas.
La reiteración de episodios de este tipo no permite afirmar automáticamente que exista una misma organización ni una conexión entre ambos hechos. Sí plantea, en cambio, la necesidad de combinar prevención territorial, protección de personas mayores, control de armas y seguimiento judicial de los antecedentes, sin perder de vista que cualquier decisión sobre adolescentes debe respetar las garantías procesales y la normativa específica. Las próximas medidas determinarán si las aprehensiones se traducen en pruebas suficientes y qué tratamiento corresponde a cada caso.
