Un conductor que manejaba bajo los efectos del alcohol impactó once vehículos estacionados la noche del jueves en la avenida Belisario Domínguez de Oaxaca. La camioneta Nissan NP300, con placas del Estado de México, recorrió dos tramos de la vía y golpeó primero dos automóviles y cinco motocicletas frente al bar Los Cantaritos, para luego desplazar otros tres autos varios metros.

Testigos y videos difundidos en redes sociales confirmaron que el vehículo circulaba a exceso de velocidad. Al llegar las autoridades, el conductor y su acompañante mostraron claros signos de intoxicación. Ambos fueron trasladados para realizar las pruebas correspondientes y el responsable quedó a disposición de la fiscalía.
Evidencia y proceso legal
La prueba de alcoholemia y los peritajes de daños resultan determinantes para establecer responsabilidades. Cuando el conductor no acepta acuerdos inmediatos, las fotografías, videos y testimonios recopilados por los afectados permiten sustentar la reclamación ante aseguradoras y autoridades. Este caso reitera que los vehículos estacionados también quedan expuestos cuando se omite la fiscalización efectiva del consumo de alcohol al volante.
Riesgo estructural
Los accidentes provocados por conductores ebrios no se limitan a colisiones en movimiento; afectan propiedades ajenas incluso en reposo. La falta de controles preventivos y la repetición de estos hechos evidencian la necesidad de aplicar sanciones más rigurosas y campañas de disuasión sostenidas para reducir la recurrencia de este tipo de incidentes.
