La reanudación de la exportación de ganado chihuahuense hacia Estados Unidos comenzará con un mecanismo inusual: el orden de atención de los productores será definido automáticamente mediante el resultado del premio mayor de la Lotería Nacional. La Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCH) utilizará ese número para establecer la prelación de los registros validados en la plataforma Bacanet, en una etapa inicial marcada por cupos reducidos y estrictos controles sanitarios.
Álvaro Bustillos, presidente de la UGRCH, informó que al cierre del primer bloque de inscripciones, realizado a las 16:00 horas, se habían registrado 65 mil cabezas de ganado y 670 intenciones de prueba. Los folios que hayan superado la revisión previa serán publicados en Bacanet, de modo que los participantes puedan conocer su posición una vez que se difunda el billete ganador, previsto para las 22:00 horas.

Un sorteo para administrar una capacidad limitada
La decisión de vincular el orden de exportación a un resultado público busca resolver un problema operativo sensible: hay una demanda amplia de salida de ganado, pero la infraestructura disponible no permitirá atender a todos los registros al mismo tiempo. Al usar un evento externo, verificable y ajeno a los participantes, la Unión Ganadera pretende evitar que la asignación de turnos dependa de decisiones discrecionales o de la velocidad con que cada productor logró completar un trámite.
El procedimiento no sustituye la validación sanitaria ni garantiza por sí mismo la exportación. Su función es ordenar a quienes ya cumplieron con los requisitos preliminares. Esa distinción es relevante porque el acceso a la frontera depende de dos filtros: primero, la documentación y las pruebas aprobadas; después, la disponibilidad efectiva en estaciones cuarentenarias y en los cupos autorizados para el cruce.
Los productores o acopiadores que queden en las primeras posiciones deberán movilizar su ganado a la estación P17 con rapidez. Senasica iniciará el lunes la aprobación formal de las primeras pruebas de exportación, por lo que el turno obtenido tendrá valor sólo si puede convertirse en una operación logística inmediata. Para los acopiadores, esto implica coordinar inventarios, transporte, certificados y tiempos de permanencia en cuarentena sin provocar congestionamientos.
El arranque será pequeño frente a la demanda acumulada
La exportación está programada para iniciar formalmente el 24 de septiembre con entre 800 y 825 cabezas durante la primera semana. La distancia entre esa cifra y las 65 mil cabezas registradas ilustra el principal reto de la reapertura: el primer flujo será necesariamente selectivo. La prioridad no estará determinada por el tamaño económico de cada operación, sino por el orden resultante y por la capacidad de cumplir el proceso sanitario dentro de los tiempos establecidos.
Bustillos anticipó que los lotes pequeños tendrán mayores posibilidades de acomodarse en los cupos iniciales. La explicación es práctica: cuando la capacidad semanal es estrecha, una operación de menor volumen puede ocupar espacios que resultarían insuficientes para un embarque grande. Esto puede abrir una ventana para productores con pocos animales listos para exportar, aunque también obliga a diseñar cargas y turnos con precisión para no dejar capacidad ociosa.
La expectativa de la UGRCH es elevar gradualmente el número de cabezas exportadas en las semanas posteriores. Ese crecimiento dependerá de las negociaciones con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), particularmente para ampliar la capacidad de las estaciones cuarentenarias. También persiste la espera por la reapertura de la frontera en Palomas, un punto que podría distribuir mejor el flujo y reducir la presión sobre las rutas disponibles.
La prelación revela una transición, no una normalización inmediata
El uso de un sorteo refleja que el sistema exportador todavía opera bajo condiciones de transición. Cuando una cadena comercial funciona con plena capacidad, los turnos suelen responder a calendarios conocidos, contratos, disponibilidad de corrales y reglas de despacho consolidadas. Aquí, en cambio, se requiere un mecanismo extraordinario para administrar una lista de espera y dar certidumbre mínima a un universo de productores que compite por una capacidad temporalmente restringida.
La importancia económica de esa transición es considerable. La exportación ganadera representa una fuente de liquidez para ranchos, acopiadores y proveedores vinculados al sector pecuario. Cada semana de demora puede alterar la planeación de alimentación, manejo de corrales, financiamiento y venta de animales. Por ello, la transparencia en la asignación de turnos no es un asunto administrativo menor: ayuda a que los productores tomen decisiones sobre cuándo movilizar, mantener o reprogramar su ganado.
El esquema también plantea una prueba para Bacanet y para la coordinación institucional. Publicar los folios validados y permitir la consulta de resultados la misma noche puede fortalecer la confianza si la información es clara y actualizada. Pero la plataforma deberá responder a consultas, correcciones y eventuales inconformidades en un contexto donde una variación en el orden puede tener consecuencias comerciales concretas.
La Arena Multiusos se presenta como una respuesta patrimonial
En paralelo a la agenda exportadora, Bustillos aclaró el alcance de la reciente resolución del Congreso del Estado relacionada con la Arena Multiusos de la UGRCH. El Congreso no aprobó la aportación de un nuevo predio; autorizó y delimitó una superficie de 13 hectáreas, equivalentes a 130 mil metros cuadrados, destinada al desarrollo de la obra. La precisión busca evitar que la discusión pública confunda una delimitación jurídica con una ampliación patrimonial.
La Unión Ganadera plantea la arena como infraestructura para ferias, congresos, exposiciones, asambleas y actividades agropecuarias, con potencial para atraer eventos nacionales e internacionales. Más allá del uso promocional, el argumento central es financiero: generar ingresos complementarios para sostener el patrimonio de la organización en periodos de crisis o volatilidad en la exportación.
Ambos temas están conectados por una misma necesidad: reducir la vulnerabilidad del sector ante interrupciones externas. La reapertura exportadora exige reglas transparentes para repartir una capacidad escasa; la Arena Multiusos busca crear fuentes de ingreso menos dependientes del cruce fronterizo. Chihuahua enfrenta así una coyuntura inmediata de logística sanitaria, pero también una discusión de largo plazo sobre cómo proteger el patrimonio colectivo de sus ganaderos.
