La Comisión Federal de Electricidad presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por los daños detectados en dos líneas conductoras y sus aisladores en el tramo de Escárcega, Campeche. La empresa sostiene que esos hechos, atribuidos preliminarmente a vandalismo, detonaron el apagón masivo del lunes que dejó sin servicio a cerca de 745 mil usuarios en Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Chiapas.

La denuncia abre una fase judicial que será determinante para establecer si hubo una acción deliberada, quiénes participaron y cómo se vulneró una infraestructura crítica. La CFE busca deslindar el incidente de una falla operativa propia, pero esa explicación requiere pruebas técnicas y periciales que permitan reconstruir el daño, su origen y la secuencia que llevó a la interrupción regional.
Presión por esclarecer el caso
El impacto del corte elevó la exigencia de respuestas públicas. El PAN y Movimiento Ciudadano en Yucatán pidieron identificar a los responsables y transparentar las acciones adoptadas por la CFE. Movimiento Ciudadano también presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de Energía por las afectaciones ocasionadas en los cuatro estados.
Más allá de la responsabilidad penal, el caso expone la dependencia del sureste de tramos estratégicos de transmisión. Si se confirma el vandalismo, la discusión no se limitará a castigar a los autores: obligará a revisar la vigilancia, la capacidad de respuesta y las medidas de redundancia de una red cuya interrupción afectó simultáneamente a hogares, comercios y servicios esenciales en una amplia región.
