La disponibilidad de agua, la reconversión del campo, la vivienda y la infraestructura logística se han convertido en los principales temas de la agenda que Celida López Cárdenas presenta ante sectores productivos y sociales de Sonora, en el marco del proceso interno de Morena para definir la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación rumbo a 2027.
La exalcaldesa de Hermosillo y exsecretaria estatal de Agricultura ha planteado que el debate político interno debe incorporar los retos estructurales del estado, particularmente aquellos relacionados con la sequía, la actividad agropecuaria y la capacidad de Sonora para aprovechar su frontera con Arizona y su conexión marítima por el Puerto de Guaymas.

La sequía coloca al agua en el centro del debate
Uno de los antecedentes de su planteamiento es la estrategia de reconversión productiva aplicada durante el ciclo agrícola 2025-2026, cuando López encabezaba la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos, Pesca y Acuacultura de Sonora. El programa, impulsado junto con el Gobierno federal, abarcó 32 mil 311 hectáreas y benefició a mil 204 productores, con una inversión superior a 150.5 millones de pesos.
La medida promovió cultivos como cártamo, canola y girasol, con menores requerimientos de agua que productos tradicionales. El objetivo fue sostener la actividad económica de las zonas agrícolas mientras se reducía la presión sobre las fuentes hídricas, en un contexto de sequía que ha condicionado la producción y el abastecimiento en distintas regiones del estado.
El reto, sin embargo, trasciende al sector rural. La agenda expuesta por López incorpora el suministro para Hermosillo, el saneamiento del río de Nogales y la necesidad de relacionar el crecimiento urbano con la disponibilidad real de agua. La viabilidad de nuevos desarrollos habitacionales e industriales dependerá, en buena medida, de que las inversiones en infraestructura hidráulica acompañen la expansión de las ciudades.
Producción y logística como ejes de crecimiento
La exfuncionaria también ha señalado que la posición geográfica de Sonora puede convertirse en un factor de desarrollo si se articulan las zonas productivas, la red carretera, los cruces fronterizos y el Puerto de Guaymas. La frontera directa con Arizona ofrece acceso a uno de los mercados más relevantes de Estados Unidos, mientras que la salida al Pacífico abre posibilidades para el comercio y la distribución de mercancías.
En reuniones con agricultores, ganaderos, pescadores, constructores y representantes empresariales, López ha sostenido que la conectividad debe traducirse en condiciones para atraer inversión, ampliar mercados para empresas locales y generar empleo. Ante integrantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, planteó además que las compañías sonorenses tengan participación en los proyectos estratégicos que se desarrollen en la entidad.
La modernización del Puerto de Guaymas aparece en ese diagnóstico como una pieza relevante. Su potencial no depende únicamente de mejoras portuarias, sino de conexiones eficientes con carreteras, ferrocarriles, aduanas y centros de producción. El desafío es convertir la infraestructura en una cadena logística funcional que reduzca costos y permita a las empresas locales competir por contratos y mercados.
El peso del sector primario y la dimensión social
La experiencia de López en el área agropecuaria se apoya también en indicadores de producción estatal. Durante ese periodo, Sonora reportó 98 mil 458 toneladas de camarón de cultivo, volumen con el que se ubicó en el primer lugar nacional. En la actividad porcícola, la producción alcanzó 320 mil 178 toneladas, con un valor superior a 15 mil 700 millones de pesos.
Esas cifras reflejan la importancia de actividades que dependen tanto de recursos naturales como de infraestructura sanitaria, energética, carretera y comercial. La discusión sobre desarrollo, por ello, implica conciliar la expansión productiva con restricciones ambientales y de agua, además de asegurar que los beneficios económicos alcancen a comunidades rurales y urbanas.
López ha vinculado esa visión con la política social. En Sonora, más de un millón de personas reciben alguno de los Programas para el Bienestar; entre ellas se encuentran 343 mil adultos mayores y alrededor de 85 mil beneficiarias de la Pensión Mujeres Bienestar. La combinación de inversión productiva y transferencias sociales forma parte de la narrativa que lleva a sus encuentros en el estado.
Un proceso interno con horizonte electoral distinto
La definición interna de Morena ocurre antes de una elección estatal con una característica particular: la persona que gane la gubernatura en 2027 ejercerá un mandato de tres años, hasta 2030, cuando los comicios locales volverán a coincidir con la elección presidencial. Esta condición acota el tiempo para ejecutar proyectos de largo plazo y vuelve relevante la madurez técnica de las propuestas sobre agua, vivienda e infraestructura.
La exalcaldesa de Hermosillo ha llamado a mantener la unidad y respetar el método que Morena establezca para determinar su candidatura. Mientras avanza ese proceso, su posicionamiento busca colocar los desafíos del campo, el abastecimiento hídrico y la conectividad fronteriza como asuntos centrales de la conversación política en Sonora.
