Las autoridades colombianas capturaron en Manizales a Richard José Espinal Quintero, alias ‘El Coti’, y Henderzon Adrián Villarroel Luque, alias ‘El Patón’, señalados como integrantes de alto nivel del Tren de Aragua. El operativo, denominado Operación Titán, fue ejecutado por la Policía Nacional a través de la Dirección de Inteligencia Policial y el Gaula Élite, según informó el presidente Abelardo de la Espriella.

Un golpe a la estructura regional
Espinal Quintero era considerado el cuarto cabecilla de la organización criminal en Colombia. De acuerdo con las autoridades, coordinaba alianzas para el tráfico de cocaína y material bélico entre la costa Caribe y el Eje Cafetero, una zona estratégica por su conexión con corredores de movilidad y mercados turísticos. Permanecía prófugo desde 2023 y tenía circular roja de Interpol.
Villarroel Luque, por su parte, es acusado de traficar armas y organizar la logística para enviar cocaína hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa. La división de funciones atribuida a ambos refleja una estructura con capacidad para articular abastecimiento, transporte y distribución internacional, más allá de operaciones locales.
Los dos detenidos figuran en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas del Departamento del Tesoro estadounidense, una medida que evidencia el alcance transnacional de las investigaciones y puede derivar en sanciones financieras y cooperación judicial entre países.
La captura se suma a la detención, la semana anterior, de Luis Saúl Pérez Nieto, señalado como cabecilla del Tren de Aragua en Perú y hombre de confianza de Héctor Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, fundador de la banda. La sucesión de arrestos apunta a una ofensiva regional contra los operadores que mantienen activa la expansión de la organización tras la muerte de su principal referente en Venezuela.
