Farath Coronel, conocido públicamente como “El Brujo Mexicano” y colaborador de programas de revista, fue asesinado al interior de su vivienda en el fraccionamiento Bosques del Lago, en Cuautitlán Izcalli, Estado de México. El caso es investigado por las autoridades, que analizan como una de las líneas iniciales una posible discusión con una persona que tenía acceso al domicilio.
La información conocida hasta el momento sitúa el ataque dentro de la casa del vidente, un elemento que concentra la atención de la indagatoria. De acuerdo con los primeros datos difundidos sobre el caso, los investigadores buscan establecer quiénes se encontraban en el inmueble, cómo ocurrió la agresión y si existían antecedentes de conflicto entre la víctima y alguna persona de su entorno cercano.

Una discusión figura entre las hipótesis iniciales
La posibilidad de que Coronel hubiera sostenido una discusión con alguien que podía ingresar a su casa forma parte de las primeras líneas de investigación, pero no representa una conclusión definitiva. En esta etapa, la autoridad deberá corroborar esa hipótesis mediante testimonios, registros de ingreso y salida, peritajes dentro del inmueble y el análisis de cualquier evidencia disponible.
El hecho de que la agresión haya ocurrido en una propiedad particular obliga a reconstruir con precisión la dinámica previa y posterior al homicidio. En investigaciones de este tipo, la revisión del lugar es determinante para identificar rutas de acceso, posibles alteraciones en la escena y objetos que puedan aportar información sobre la identidad o los movimientos de quien cometió el crimen.
También será relevante determinar si hubo una sola persona involucrada o si existió participación de terceros. Hasta ahora, no se han dado a conocer públicamente detalles sobre posibles detenidos, el móvil confirmado, el tipo de agresión ni los resultados de los dictámenes periciales. La ausencia de esos elementos impide atribuir responsabilidades o sostener una versión concluyente sobre lo sucedido.
Trayectoria pública de “El Brujo Mexicano”
Farath Coronel era reconocido en medios de entretenimiento por su actividad como vidente y por sus apariciones como colaborador en programas de revista. Bajo el nombre de “El Brujo Mexicano”, construyó una presencia pública vinculada con temas de astrología, predicciones y consultas esotéricas, un ámbito que le dio visibilidad entre audiencias televisivas y digitales.
Su fallecimiento ha generado atención debido a ese perfil público, aunque la notoriedad de la víctima no modifica las exigencias centrales de la investigación: preservar la escena, verificar información antes de difundirla y evitar que versiones no comprobadas sustituyan los hallazgos ministeriales. En casos de alto interés público, la rapidez con la que circulan especulaciones puede dificultar la comprensión de los hechos y afectar a las personas cercanas a la víctima.
La difusión de datos no confirmados sobre relaciones personales, actividades profesionales o presuntos conflictos puede llevar a interpretaciones prematuras. Por ello, el avance del expediente dependerá de evidencias verificables y no de rumores asociados con la exposición mediática de Coronel o con la naturaleza de su trabajo.
La investigación deberá definir móvil y responsabilidades
El homicidio ocurrió en Cuautitlán Izcalli, municipio del Estado de México que forma parte de la zona metropolitana del Valle de México. La investigación corresponde a las autoridades competentes de la entidad, que deberán establecer la cronología completa del hecho y determinar si la discusión considerada en las primeras pesquisas tuvo una relación directa con la agresión.
La línea relacionada con una persona que tenía acceso a la vivienda es relevante porque puede orientar la revisión hacia círculos de confianza, personal de servicio, visitas frecuentes o personas que conocieran la rutina de la víctima. Sin embargo, tener acceso a un domicilio no implica por sí mismo responsabilidad penal. La autoridad tendrá que diferenciar entre datos de contexto, indicios y pruebas con valor para una eventual imputación.
El proceso también deberá esclarecer cuándo fue localizado Coronel, quién notificó a las autoridades y qué actuaciones se realizaron inicialmente en el domicilio. Esos puntos permiten fijar una secuencia verificable y contrastar declaraciones con evidencia física, comunicaciones, videograbaciones o cualquier otro elemento que sea integrado formalmente a la carpeta de investigación.
La confirmación de un móvil será uno de los aspectos más sensibles del caso. Una discusión puede estar vinculada con razones personales, patrimoniales o de otra naturaleza, pero ninguna de esas posibilidades puede presentarse como hecho mientras no exista sustento oficial. La investigación deberá evitar inferencias basadas únicamente en la cercanía de una persona con la víctima o en la existencia de un desacuerdo previo.
El caso mantiene información pendiente
Hasta la tarde del 4 de septiembre de 2026, la información disponible confirmaba el asesinato de Farath Coronel dentro de su vivienda en Bosques del Lago y la existencia de una línea de investigación relacionada con una discusión. Permanecen pendientes datos esenciales, entre ellos la identificación de la persona o personas responsables, la causa precisa de muerte, el móvil y la eventual judicialización del caso.
La evolución de las indagatorias será clave para responder a las preguntas que siguen abiertas y para determinar responsabilidades conforme a derecho. Mientras no haya una conclusión ministerial respaldada por pruebas, el asesinato de “El Brujo Mexicano” debe entenderse como un caso en investigación, con una hipótesis inicial que aún requiere ser contrastada por las autoridades.
