El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, encabezó la conmemoración del séptimo aniversario de la Guardia Nacional y reiteró su apoyo a la corporación, destacando su despliegue en los 217 municipios del estado. Durante el acto, entregó condecoraciones a mandos y tropas por su labor en misiones de seguridad y elogió la estrategia “Cero Robos” aplicada en carreteras estatales.
Armenta defendió explícitamente la adscripción operativa de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, argumentando que la disciplina militar ofrece mayor resistencia frente a la corrupción que afectó a la extinta Policía Federal.

Coordinación local y federal
El general brigadier Carlos Alberto Soto Muerza, coordinador estatal interino, subrayó el compromiso institucional con la legalidad y la eficiencia. Armenta anunció que su gobierno aportará recursos técnicos para reforzar patrullajes en zonas vulnerables, señalando que la coordinación con fuerzas federales resulta indispensable para mantener el orden.
Implicaciones del modelo militar
La postura del mandatario poblano refleja la tendencia nacional de sustituir el modelo civil fallido por una estructura militarizada. Al avalar esta integración, Puebla alinea su política de seguridad con la estrategia federal, priorizando disciplina y recursos sobre el control civil exclusivo. Esta decisión, sin embargo, plantea interrogantes sobre el equilibrio entre eficiencia operativa y supervisión democrática en el mediano plazo.
