El cohete europeo Ariane 6 lanzó este jueves desde Kurú, en la Guayana Francesa, el satélite MTG-I2, destinado a reforzar la predicción a muy corto plazo de fenómenos meteorológicos extremos en Europa y el norte de África. El despegue tuvo lugar a las 20:11 GMT y supuso la primera misión del lanzador a órbita geoestacionaria, a unos 36.000 kilómetros de altitud sobre el ecuador.

El MTG-Imager2 completa la constelación Meteosat de Tercera Generación, un programa de Eumetsat y la Agencia Espacial Europea (ESA) que ya contaba con los satélites MTG-Imager y MTG-Sounder en órbita. La red está diseñada para mejorar el seguimiento casi en tiempo real de sistemas meteorológicos de rápida evolución, especialmente tormentas severas.
El satélite viajó a bordo de un Ariane 6 en configuración A62, con dos motores. Sus datos e imágenes permitirán reforzar las capacidades de vigilancia climática y de predicción inmediata, una función relevante para la protección de personas, bienes e infraestructuras y para actividades sensibles a las condiciones meteorológicas, como la aviación.
Imágenes más frecuentes y detección de rayos
El MTG-I2 incorpora el instrumento Flexible Combined Imager, capaz de generar una imagen completa del disco terrestre cada diez minutos. También podrá observar Europa y el norte de África con una frecuencia de hasta 2,5 minutos, lo que facilitará indicios más tempranos sobre la formación de tormentas intensas y su evolución.
El segundo instrumento, Lightning Imager, permitirá vigilar de forma continua la actividad de los rayos desde una órbita geoestacionaria. Según la información difundida sobre la misión, esta capacidad aporta a los satélites meteorológicos europeos una observación continuada de los fenómenos eléctricos asociados a las tormentas.
Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y ocasionaron pérdidas económicas de 882.000 millones de euros en la Unión Europea entre 1980 y 2024, además de pérdidas de vidas, según los datos citados en la presentación del nuevo satélite.
El MTG-I2 ha sido desarrollado por un consorcio de más de 70 empresas de 17 países europeos y Canadá, liderado por Thales Alenia Space. Siete compañías españolas participaron en el proyecto, entre ellas Airbus en España, Airbus Crisa, GMV, Thales Alenia Space, Alter, Inventia Kinetics y Lidax.
