Fundación Empujar abrió inscripciones para una nueva edición de su programa “Tu empleo”, que otorgará 500 becas gratuitas a jóvenes de 18 a 24 años. El ciclo de cinco meses incluye formación en habilidades socioemocionales, preparación de currículums, simulacros de entrevistas y visitas a empresas, además de acceso posterior a un portal exclusivo de empleos y acompañamiento durante un año. Los datos del INDEC del primer trimestre de 2026 muestran una desocupación general del 7,8 %, informalidad del 44,2 % y subocupación del 11,1 %, con una ligera mejora en la tasa juvenil pero un empeoramiento de los indicadores de calidad del empleo.
El caso de Agustín Severino ilustra el recorrido típico: a los 20 años acumulaba trabajos informales en atención al cliente y reposición; tras completar el programa ingresó como trainee en FK Tech, obtuvo estabilidad formal y retomó estudios universitarios en la UTN. Desde 2011, más de 7.000 jóvenes han pasado por las iniciativas de la fundación, que registra tasas superiores al 50 % de primer empleo formal y más del 70 % de colocación tras la capacitación.

El peso de la informalidad más allá de la tasa de desempleo
La reducción de la desocupación juvenil no resuelve el problema central que enfrenta el programa. La informalidad del 44,2 % indica que muchos jóvenes acceden a ocupaciones sin protección social ni trayectoria acumulable. Las becas de Empujar priorizan la calidad del primer empleo formal, un objetivo que exige vinculación directa con empresas y seguimiento posterior. Esta estrategia reconoce que la barrera no es solo la falta de vacantes, sino la ausencia de canales que conecten perfiles sin experiencia con demandas reales del mercado.
El rol de las fundaciones ante vacíos de política pública
El programa opera en un espacio donde las políticas estatales de empleo juvenil suelen concentrarse en subsidios temporales o pasantías sin continuidad. Al movilizar más de 1.500 voluntarios y 600 empresas, Empujar genera un mecanismo de intermediación que reduce los costos de búsqueda tanto para el joven como para el empleador. Esta intermediación privada complementa la acción estatal, pero también revela su insuficiencia: si el Estado lograra ampliar la cobertura de programas similares, la escala de 500 becas por edición podría multiplicarse sin depender exclusivamente de donaciones.
Perspectivas de empresas, jóvenes y Estado
Las empresas participantes valoran la reducción de riesgos en la contratación de perfiles sin experiencia previa; el acompañamiento de la fundación actúa como garantía informal de preparación básica. Los jóvenes, por su parte, obtienen herramientas concretas de autoconocimiento y presentación laboral que rara vez se enseñan en la educación secundaria. Desde la óptica estatal, iniciativas como esta alivian presión sobre los indicadores de informalidad sin requerir presupuesto público directo, aunque generan dependencia de actores privados cuya sostenibilidad financiera no está garantizada a largo plazo.
Tendencias futuras y límites estructurales
El avance de la automatización y la demanda creciente de competencias digitales sugieren que los programas de inserción deberán incorporar módulos técnicos más específicos si desean mantener su tasa de colocación. Al mismo tiempo, una eventual contracción económica podría reducir las vacantes que las empresas socias ofrecen al portal de egresados. El riesgo de selección adversa también existe: los jóvenes que completan todas las etapas del proceso suelen presentar mayor motivación inicial, lo que infla las tasas de éxito reportadas respecto a una población más amplia.
La experiencia de los últimos trece años indica que el acompañamiento de un año posterior al egreso resulta decisivo para consolidar la inserción. Sin embargo, la medición de resultados a cinco o diez años sigue siendo limitada. Si la fundación logra sistematizar el seguimiento de trayectorias educativas y salariales de sus egresados, podrá demostrar con mayor rigor si el primer empleo formal funciona como trampolín o como techo para este grupo etario.
En un contexto donde la informalidad estructural persiste, la expansión de modelos como “Tu empleo” dependerá tanto de la capacidad de las empresas para absorber nuevos perfiles como de la disponibilidad de recursos privados. La combinación de capacitación ligera, redes de contacto y seguimiento prolongado ofrece una respuesta parcial pero verificable a un problema que excede la coyuntura de 2026.
