A.B. Quintanilla confirmó el 1 de septiembre de 2026 que emprendió una acción legal contra su hermana Suzette, en un conflicto familiar que, según explicó, comenzó formalmente hace algunos meses, pero se remonta a varios años. El músico afirmó que mantuvo silencio por respeto y lealtad a su familia, aunque reconoció que los hechos que conoció lo llevaron a tomar una decisión que nunca imaginó.
El motivo aún no ha sido aclarado
El comunicado no precisa qué reclama exactamente A.B. ni identifica los bienes o acuerdos involucrados. En el programa Ventaneando se planteó que la disputa podría estar vinculada con la administración del legado de Selena Quintanilla: el catálogo musical, los derechos de imagen, la marca, el museo y las autorizaciones para proyectos audiovisuales o el uso de sus canciones. Los conductores también mencionaron una posible venta del 50% de esos activos y una cifra cercana a 48 millones de dólares, pero ninguno de esos datos ha sido confirmado públicamente por A.B.

La falta de detalles impide establecer por ahora el alcance de la demanda o determinar si se trata de una disputa económica, administrativa o relacionada con derechos de propiedad. El caso adquiere una dimensión adicional porque Abraham Quintanilla, padre de ambos y figura central en la gestión de la carrera de Selena, murió en diciembre de 2025. Sin embargo, el comunicado de A.B. no atribuye de manera directa el litigio a la herencia de su padre.
Mientras el procedimiento continúa, A.B. pidió que no se le soliciten entrevistas y aseguró que no ofrecerá más información por el momento. Dijo que hablará cuando sea legalmente posible para presentar su versión completa. La controversia, por tanto, permanece en una etapa inicial y las versiones difundidas sobre la venta de derechos, el monto y las decisiones de Suzette deben considerarse señalamientos no corroborados, no conclusiones judiciales.
