El Ayuntamiento de San Pablo Zoquitlán atribuyó a las condiciones climáticas y a la antigüedad del inmueble el derrumbe de una parte de la barda perimetral de la iglesia principal, construida en el siglo XVI. La explicación fue difundida después de que habitantes señalaran una posible mala planeación y el uso de materiales de baja calidad durante la construcción de una banqueta en el área afectada.
En un comunicado, el gobierno municipal, encabezado por Cristóbal Coello Maceda, informó que desde hacía aproximadamente 20 días se habían detectado fracturas y otras afectaciones en la estructura. De acuerdo con la administración, las condiciones del inmueble y el clima impidieron realizar trabajos de rehabilitación antes de que ocurriera el colapso.

El Ayuntamiento aseguró que busca la alternativa más adecuada para atender los daños y que ya recibió asesoría de profesionales especializados. La orientación técnica será utilizada para determinar la forma en que se intervendrá la zona afectada, aunque no se precisaron los plazos ni el alcance de las obras.
Habitantes de San Pablo Zoquitlán ofrecieron una versión distinta sobre las causas del derrumbe. Según sus señalamientos, la construcción de una banqueta habría debilitado la parte inferior de la barda y contribuido a su caída. Los vecinos indicaron que la superficie dañada comprende aproximadamente 200 metros cuadrados.
Los inconformes también afirmaron que, presuntamente con autorización del sacerdote de la comunidad, se realizaron modificaciones en la iglesia. El señalamiento cobra relevancia debido a que el templo es un inmueble protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por lo que solicitaron que cualquier intervención considere su carácter histórico.
La caída de la barda generó preocupación entre los feligreses por el estado de otros elementos del templo. Ante ese riesgo, pidieron una revisión especializada de la construcción para determinar si existen daños adicionales y prevenir nuevos desprendimientos o afectaciones.
Hasta el momento, las causas del colapso permanecen en disputa entre la explicación municipal, que apunta al clima y a la antigüedad de la estructura, y los señalamientos vecinales sobre la obra de la banqueta y los materiales utilizados. La asesoría de especialistas deberá definir las condiciones de la zona y las medidas necesarias para su atención.
