Ucrania estima que Rusia prepara el reclutamiento de 300.000 soldados adicionales después de las elecciones parlamentarias rusas, previstas del 18 al 20 de septiembre, según afirmó el presidente Volodímir Zelenski. La previsión apunta a una ampliación significativa del esfuerzo bélico de Moscú, aunque Kiev no presentó públicamente pruebas que permitan verificar el plan.
Zelenski sostuvo que Rusia podría incorporar más efectivos en 2027 hasta alcanzar un objetivo total de 500.000 soldados. Describió la estrategia como una “movilización periférica”, concentrada en las regiones más remotas del país y alejada, inicialmente, de las principales ciudades del centro. A su juicio, el Kremlin intentaría reducir el impacto político de la medida, aunque tendría dificultades para mantenerla oculta.

Presión militar y coste creciente
La advertencia llega mientras las fuerzas rusas intensifican sus operaciones para conquistar el resto del Donbás, en el este de Ucrania. Los combates se han recrudecido alrededor de Kostiantynivka, parte del cinturón fortificado de ciudades que protege las posiciones ucranianas en la región. Zelenski aseguró que Rusia está sufriendo bajas “máximas” en su intento de avanzar, una afirmación que no ha sido confirmada de forma independiente.
El posible reclutamiento tendría como trasfondo la necesidad rusa de sostener una ofensiva prolongada y compensar las pérdidas acumuladas en el frente. Sin embargo, elevar el número de tropas también implicaría mayores costes económicos, logísticos y políticos para el Kremlin. La fecha posterior a las elecciones sugiere que Moscú podría estar priorizando el control del calendario interno antes de anunciar medidas impopulares.
Al mismo tiempo, Rusia refuerza su campaña aérea contra las ciudades ucranianas. Kiev enfrenta una escasez grave de interceptores Patriot de fabricación estadounidense, una limitación que aumenta la vulnerabilidad de sus centros urbanos y puede favorecer la presión rusa, incluso sin avances decisivos sobre el terreno.
