Xavi Hernández llegó a su presentación como nuevo seleccionador de Países Bajos con una idea ya definida: quiere un equipo protagonista, ofensivo y con buen trato de balón. Su primera declaración dejó claro que la prioridad será recuperar el estilo que históricamente ha distinguido al conjunto neerlandés y convertirlo en una selección capaz de competir por resultados importantes.
“Si jugamos bien al fútbol, tomando la iniciativa, dominando el juego, jugando de manera ofensiva, estaremos más cerca de ganar y de conseguir resultados”, dijo el técnico español ante los medios. La frase marcó el arranque público de su etapa al frente del combinado, con un mensaje centrado en la posesión, la iniciativa y una propuesta reconocible desde el inicio.

Después, Xavi explicó que esa referencia no nace solo de su perfil como entrenador, sino también de una memoria futbolística concreta. Recordó que desde niño seguía a Países Bajos y que veía en esa selección un juego que le gustaba por su claridad y su calidad. “Recuerdo que cuando era niño veía a Países Bajos y se podía ver buen fútbol. Y ese es mi objetivo: jugar bien al fútbol para poder estar orgulloso”, señaló.
En esa misma presentación también apareció el contexto de su llegada. Nigel de Jong, director deportivo del fútbol neerlandés, confirmó que antes de cerrar la elección hubo contactos con Pep Guardiola y Arne Slot. Xavi restó importancia a esa comparación y respondió con naturalidad cuando le mencionaron que había quedado detrás de ambos en el proceso: “Bueno, no está mal la posición después de Guardiola y después de Slot, ¿no? No me importa si soy el tercero o el décimo”.
Su primer partido al frente de Países Bajos ya tiene fecha: será el 24 de septiembre, contra Alemania, en la Liga de Naciones de la UEFA. Ese encuentro abrirá formalmente una etapa en la que el seleccionador buscará que su equipo asuma la iniciativa, controle la posesión y vuelva a ofrecer un fútbol atractivo.
