Madrid, 29 jun (EFE).- WhatsApp ha iniciado el proceso para que los usuarios puedan elegir un nombre de usuario dentro de la aplicación y evitar así compartir su número de teléfono con contactos nuevos. Aunque la función completa tardará varios meses en activarse para todos, desde este lunes ya es posible reservar esos nombres de forma anticipada.
La medida representa un cambio significativo en la forma en que las personas se conectan a través de la plataforma de mensajería más utilizada del mundo. Hasta ahora, el número de teléfono era el único identificador necesario para iniciar una conversación. Con los nombres de usuario, WhatsApp busca ofrecer mayor flexibilidad sin sacrificar el control sobre la información personal.
Funcionamiento de la reserva y activación gradual
Según el comunicado publicado en el blog oficial de WhatsApp, cada persona podrá seleccionar un nombre de usuario único que no tiene por qué coincidir con su identidad en otras redes sociales. Este nombre será el único dato que otra persona necesitará conocer para establecer contacto por primera vez. La activación se realizará de manera progresiva durante los próximos meses para garantizar estabilidad técnica y resolver posibles incidencias antes de la implementación masiva.
Además, la aplicación permitirá configurar una clave adicional asociada al nombre de usuario. Quienes activen esta opción exigirán que cualquier nuevo contacto introduzca esa clave para poder enviar el primer mensaje. De esta forma se añade una capa extra de protección contra intentos de contacto no deseados.

Ausencia de directorio público y control de privacidad
WhatsApp ha dejado claro que no existirá ningún directorio ni sistema de búsqueda de nombres de usuario. Esta decisión responde a la preocupación por evitar el acoso y el spam masivo. Las personas solo podrán contactar a alguien si conocen de antemano el nombre exacto elegido, lo que limita considerablemente la exposición pública.
Desde el punto de vista técnico, esta arquitectura reduce el riesgo de que perfiles falsos o bots rastreen usuarios de forma indiscriminada. Sin embargo, también plantea un desafío práctico: los usuarios deberán compartir su nombre de usuario por otros canales, como correo electrónico o redes sociales, para que los nuevos contactos puedan localizarlos.
Contexto y comparación con otras plataformas
La iniciativa de WhatsApp se produce en un momento en que varias aplicaciones de mensajería han explorado alternativas al número de teléfono como identificador principal. Telegram, por ejemplo, permite el uso de nombres de usuario desde hace años, aunque mantiene la opción de ocultar el número. Signal, por su parte, ha priorizado la privacidad manteniendo el número como elemento central, aunque ha introducido mejoras en la gestión de privacidad de este dato.
El enfoque de WhatsApp combina elementos de ambos modelos: ofrece la conveniencia de un nombre de usuario mientras conserva el número como base de la cuenta. Esta estrategia busca atraer a usuarios que valoran la privacidad sin renunciar a la amplia base de contactos que ya existe en la plataforma.
Implicaciones para usuarios y empresas
Para los usuarios particulares, la posibilidad de reservar un nombre de usuario representa una oportunidad de gestionar mejor su visibilidad. Profesionales que utilizan WhatsApp para fines laborales podrán separar más claramente su identidad personal de la profesional sin necesidad de mantener dos números de teléfono. Las empresas que ofrecen atención al cliente también podrían beneficiarse al proporcionar un nombre de usuario estable en lugar de depender de números que cambian con frecuencia.
No obstante, persisten interrogantes sobre cómo evolucionará el ecosistema de contactos una vez que la función esté plenamente operativa. La ausencia de sugerencias automáticas obliga a los usuarios a recordar o almacenar nombres de usuario de forma manual, lo que podría generar fricción en la experiencia inicial.
El generador de nombres puesto a disposición por WhatsApp busca facilitar el proceso de elección y reducir la probabilidad de que los nombres más deseados ya estén ocupados. Esta herramienta, aunque secundaria, refleja el interés de la compañía por suavizar la transición hacia el nuevo sistema.
La medida también plantea preguntas sobre la futura evolución de la verificación de identidad dentro de la aplicación. A medida que los nombres de usuario ganen relevancia, podría surgir la necesidad de mecanismos adicionales que certifiquen que un nombre corresponde realmente a la persona esperada, especialmente en contextos de alto riesgo como transacciones comerciales o comunicaciones sensibles.
