Keiko Fujimori obtuvo el 50,135 % de los votos y se proclamó presidenta electa de Perú tras una elección reñida contra Roberto Sánchez. El escrutinio final de la ONPE reveló que el apoyo de los peruanos residentes en el extranjero resultó decisivo para inclinar la balanza en las últimas actas.

En Estados Unidos, Miami aportó la mayor diferencia con 9.394 votos a favor de Fujimori frente a 1.192 de su rival. New Jersey y Washington D.C. mantuvieron la misma tendencia, mientras que Los Ángeles y Nueva York reforzaron la ventaja con márgenes superiores a 2.500 votos cada uno. Esta distribución uniforme en los principales centros de migración peruana amplió la distancia final de manera consistente.
El peso de Buenos Aires
En Argentina, Buenos Aires concentró 18.749 sufragios para Fujimori y 11.253 para Sánchez. Córdoba, La Plata y Mendoza sumaron diferencias adicionales que, aunque menores, resultaron suficientes para consolidar el resultado del exterior. El volumen de participación en la capital argentina superó con creces al de cualquier otra ciudad fuera de Perú.
El análisis de los datos muestra que el voto migrante no solo amplió la ventaja, sino que evitó un posible empate técnico en el tramo final del conteo. La uniformidad del respaldo en los distritos con mayor presencia peruana confirma que la diáspora actuó como factor estabilizador en una contienda definida por márgenes mínimos.
