Las autoridades de los tres niveles de gobierno localizaron el sábado 27 de junio por la tarde dos vehículos oficiales de la Comisión Federal de Electricidad abandonados en un camino de terracería de la localidad de La Mesa, municipio de Acaxochitlán, Hidalgo. Los automotores corresponden a Adolfo López Saldaña y Marco Antonio Sarmiento García, trabajadores de la paraestatal que desaparecieron la mañana del viernes 26 mientras transitaban por la autopista México-Tuxpan en el municipio poblano de Huauchinango.
Según los reportes oficiales, la camioneta Chevrolet Silverado blanca, doble cabina, modelo 2024 y número económico 24260377, así como la Toyota gris con placas de Puebla, fueron encontrados sin sus placas originales y con los distintivos corporativos alterados. Ambos quedaron bajo resguardo de la Policía de Hidalgo para que los peritos recojan indicios que permitan avanzar en las investigaciones.
Cronología precisa de los hechos
Los dos empleados fueron vistos por última vez alrededor de las 10:00 horas del viernes 26 de junio. López Saldaña, agente comercial de la Agencia Sahagún, y Sarmiento García, sobrestante en Huauchinango, se desplazaban en vehículos oficiales por la autopista federal. Al perderse el contacto telefónico, la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Huauchinango activó de inmediato el protocolo de búsqueda. Las primeras horas transcurrieron sin resultados, hasta que el sábado por la tarde los elementos federales y estatales confirmaron el hallazgo en territorio hidalguense.

La localización de los vehículos representa el avance más significativo hasta el momento, aunque no ha permitido todavía dar con el paradero de los trabajadores. Las autoridades señalaron que las unidades presentaban señales de haber sido manipuladas, lo que abre la posibilidad de que los hechos respondan a un acto deliberado y no a un simple extravío.
Despliegue interinstitucional y condiciones del terreno
El operativo involucra a la Policía Municipal de Huauchinango, Protección Civil estatal, Policía Estatal de Puebla, Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República con sede en Zacatlán. El rastreo se extiende por comunidades como Puga, el Puente Totolapa, Venta Chica y el Puente de Jorobas, además de múltiples brechas que conectan con la autopista. Estas zonas, caracterizadas por barrancos pronunciados y vegetación densa, dificultan las labores de localización. La tarde del sábado la densa neblina obligó a suspender temporalmente las tareas de campo para evitar riesgos al personal. Las operaciones se reanudaron el domingo 28 de junio al amanecer.
La coordinación entre entidades de Puebla e Hidalgo resulta particularmente relevante porque el límite estatal atraviesa una región con orografía accidentada que favorece la dispersión de indicios. Cada corporación aporta recursos específicos: la Guardia Nacional despliega drones y equipos de visión nocturna, mientras la Fiscalía concentra la recolección de evidencia forense.
Contexto de seguridad para personal de CFE
Los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad realizan labores de mantenimiento y supervisión en zonas rurales donde la infraestructura eléctrica es vulnerable. En los últimos años se han registrado incidentes similares en estados del centro del país, donde el robo de cableado y la inseguridad en carreteras secundarias afectan la operatividad diaria. Aunque las autoridades no han vinculado este caso con robos de material, la alteración de los distintivos de los vehículos sugiere que los responsables buscaban dificultar su identificación inmediata.
El hecho de que ambos automotores fueran abandonados en un municipio distinto al de la última ubicación conocida de los empleados plantea interrogantes sobre la ruta que pudieron haber seguido. Las brechas que conectan Huauchinango con Acaxochitlán permiten desplazamientos rápidos entre entidades, pero también reducen las posibilidades de vigilancia continua por parte de las autoridades.
Perspectivas de la investigación
Hasta el momento las autoridades no han difundido nuevos hallazgos después de la localización de los vehículos. Las indagatorias permanecen abiertas y se espera que los análisis periciales de huellas, ADN y dispositivos electrónicos aporten información adicional. La participación de la Fiscalía General de la República indica que el caso podría derivar en una investigación federal si se confirma la comisión de delitos de alto impacto.
La experiencia en casos análogos muestra que la recuperación de vehículos abandonados suele marcar un punto de inflexión en las pesquisas, siempre que se preserve adecuadamente la cadena de custodia. Las condiciones meteorológicas y la complejidad del terreno seguirán condicionando el ritmo de las operaciones en los próximos días.
