La exportación de ganado mexicano en pie hacia Estados Unidos por el puerto de Agua Prieta, en Sonora, fue aplazada hasta el martes 8 de septiembre debido a una falla en el equipo utilizado para inspeccionar a los animales en la estación cuarentenaria. La Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) informó que el reinicio previsto para estos días tuvo que posponerse para sustituir el sistema y reducir los riesgos para el personal y las reses.
El problema se detectó el 28 de agosto en el chute de inspección empleado por funcionarios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Se trata de un pasillo estrecho y cercado que permite inmovilizar temporalmente al ganado para su revisión sanitaria y documental. Según la organización ganadera, las anomalías aparecieron cuando algunas reses rezagadas durante los meses de cierre llegaron con un tamaño y un peso superiores a los que el equipo podía manejar con seguridad.
La infraestructura vuelve a convertirse en el punto crítico
La UGRS señaló en un comunicado que el desperfecto “representaba un riesgo para el personal y el propio ganado”, por lo que se suspendieron temporalmente las operaciones. La medida no responde, de acuerdo con la información difundida por los productores, a la detección de un nuevo caso sanitario, sino a la necesidad de reemplazar el equipo de inspección y acondicionar el área de trabajo.
El responsable de la obra calculó que el fraguado de los pisos y la instalación del nuevo chute requerirían entre tres y cuatro días. A ese plazo se suma el feriado del Labor Day en Estados Unidos, que se conmemora el lunes 7 de septiembre. Por ello, la organización prevé que las actividades se reanuden el martes 8, con las citas que ya estaban programadas antes de la interrupción.

El incidente pone de relieve que la reapertura de un cruce fronterizo no depende únicamente de la autorización comercial o sanitaria. También exige que las instalaciones puedan absorber animales de distintas edades, pesos y condiciones, especialmente después de un periodo prolongado de restricciones. Para los ganaderos, cualquier falla en un punto de inspección puede detener toda la cadena, porque cada embarque debe pasar por controles coordinados entre autoridades mexicanas y estadounidenses.
Los productores piden habilitar Nogales
Ante la nueva interrupción, los ganaderos sonorenses reiteraron sus gestiones para que se considere la apertura de la estación cuarentenaria de Nogales, también en Sonora. La UGRS sostiene que esas instalaciones cuentan con la infraestructura necesaria para recibir y realizar la preinspección del ganado, lo que permitiría disponer de una alternativa si Agua Prieta enfrenta nuevas dificultades operativas.
La petición refleja una preocupación por la dependencia de un solo punto de salida. Aunque la apertura de instalaciones adicionales requeriría coordinación, inspecciones y la validación de los protocolos correspondientes, contar con más de una ruta podría reducir el impacto de fallas técnicas o de eventuales ajustes sanitarios. Por ahora, la información disponible mantiene a Agua Prieta como el punto previsto para retomar los envíos.
Una reapertura condicionada por más de un año de cierres
El aplazamiento ocurre pocos días después de la reapertura del puerto de Douglas, en Estados Unidos, comunicada el 24 de agosto para permitir nuevamente el ingreso de ganado mexicano. En esa primera operación salieron 750 cabezas desde Agua Prieta, mientras que la previsión era aumentar gradualmente el flujo hasta alcanzar 1.500 animales diarios.
El objetivo de ese incremento es recuperar de forma escalonada una actividad comercial que permaneció sometida a cierres intermitentes durante más de un año. La suspensión inicial de las importaciones estadounidenses se produjo en noviembre de 2024, después de la detección del primer caso en Chiapas del gusano barrenador del ganado (GBG), una larva que invade los tejidos vivos de animales de sangre caliente y puede provocar lesiones graves.
Tras una primera reanudación, Washington volvió a cerrar sus puertos fronterizos el 11 de mayo de 2025, cuando la plaga se extendió hacia Oaxaca y Veracruz. El cruce de Douglas fue habilitado nuevamente el 7 de julio de ese año, pero permaneció abierto solo dos días: Estados Unidos ordenó su cierre después de que se notificara otro caso en Veracruz. Las exportaciones quedaron suspendidas hasta la reapertura anunciada en agosto de 2026.
El reinicio dependerá de la seguridad del equipo
La programación del 8 de septiembre ofrece una fecha concreta para retomar los envíos, pero su cumplimiento depende de que concluyan las obras y de que el nuevo equipo sea considerado apto para las inspecciones. La prioridad planteada por los productores es evitar que la presión por recuperar el comercio se traduzca en condiciones inseguras para los trabajadores o en lesiones para los animales.
El episodio también muestra la fragilidad de una recuperación que todavía se encuentra en su etapa inicial. El aumento desde el primer embarque de 750 cabezas hasta el objetivo de 1.500 diarias requerirá continuidad operativa, capacidad de inspección y vigilancia permanente frente al GBG. Mientras los productores buscan normalizar sus ventas y recuperar mercados, las autoridades de ambos países deberán mantener el equilibrio entre la facilitación del comercio, la seguridad de los procedimientos y el control sanitario que condicionó el cierre de la frontera.
