Una expedición científica documentó en el mar de Weddell, junto a la plataforma de hielo Filchner, la mayor colonia reproductiva de peces conocida: cerca de 60 millones de nidos activos distribuidos sobre unos 240 kilómetros cuadrados del fondo antártico. El hallazgo, realizado en febrero de 2021 y publicado en 2022, confirma que zonas aparentemente extremas pueden concentrar una productividad biológica decisiva.

Una estimación basada en evidencia directa
El equipo del buque Polarstern exploró profundidades de entre 420 y 535 metros con el sistema remolcado OFOBS, equipado con cámaras y sensores. En un área observada de 45.600 metros cuadrados registró 16.160 nidos, una densidad aproximada de uno por cada tres o cuatro metros cuadrados. Esa muestra permitió extrapolar la dimensión de la colonia y calcular una biomasa cercana a 60.000 toneladas.
Los nidos, construidos por peces de hielo antárticos, son cavidades circulares de unos 75 centímetros de diámetro y 15 de profundidad, reforzadas con piedras. En tres de cada cuatro casos había un adulto custodiando entre 1.500 y 2.500 huevos. La escala del comportamiento reproductivo transforma este sector del lecho marino en una auténtica infraestructura ecológica, no en una concentración aislada de fauna.
Un refugio térmico con impacto regional
La ubicación de la colonia responde a una condición física concreta: una corriente relativamente cálida entra en la plataforma continental y eleva la temperatura local hasta 2 °C respecto de las aguas profundas vecinas. En un ambiente polar, esa diferencia puede determinar dónde prosperan los huevos, los adultos reproductores y sus depredadores.
Los datos de focas de Weddell marcadas con transmisores refuerzan esa lectura: el 90% de sus inmersiones profundas coincidió con el área de los nidos. La colonia funciona, por tanto, como un nodo de la red alimentaria regional. Su descubrimiento también subraya una vulnerabilidad: cualquier alteración de las corrientes, del hielo o del fondo marino podría afectar simultáneamente la reproducción de los peces y una fuente esencial de alimento para otros animales del ecosistema antártico.
