Un dron atribuido a Irán provocó este miércoles un incendio en un complejo residencial de la capital de Kuwait, en el marco de la última oleada de ataques contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo. Los bomberos controlaron las llamas y las autoridades confirmaron que no hubo víctimas.
El portavoz de los Bomberos kuwaitíes, Muhamad al Qarib, calificó el ataque de parte de la “agresión iraní” y señaló que el incidente se produjo durante la respuesta de Teherán a los recientes bombardeos estadounidenses contra objetivos situados en distintas zonas de Irán.

Defensas activas en el Golfo
En Bahréin, el Ejército informó de que sus sistemas antiaéreos interceptaron y destruyeron varios ataques aéreos iraníes durante las últimas horas. El mando militar aseguró que todas sus unidades permanecen en máximo nivel de preparación y denunció el uso deliberado de misiles y drones contra civiles como una violación del Derecho Internacional Humanitario.
La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó el martes una serie de ataques contra intereses estadounidenses en Jordania, Irak —incluida la región del Kurdistán iraquí—, Kuwait y Bahréin. La escalada amplía el radio de confrontación más allá de las zonas directamente bombardeadas por Estados Unidos, con especial sensibilidad en torno al estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte energético.
Aunque el incendio en Kuwait no dejó víctimas y los ataques fueron interceptados en Bahréin, ambos episodios muestran que la respuesta iraní ya afecta a países aliados de Washington y a espacios urbanos. La activación simultánea de las defensas del Golfo reduce por ahora el impacto inmediato, pero incrementa el riesgo de nuevos incidentes y de una extensión regional del enfrentamiento.
