El comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, advirtió que las redes criminales se están volviendo más digitales, sofisticadas y conectadas, mientras las policías europeas no han avanzado al mismo ritmo. Durante su comparecencia en el Parlamento Europeo, presentó el nuevo mandato para Europol que busca cerrar esa brecha con un intercambio de información en tiempo real.

El año pasado Europol apoyó más de 4.000 investigaciones y contribuyó a decomisar 2.800 millones de euros en activos ilícitos. Brunner destacó que estas cifras reflejan una realidad inquietante: la delincuencia organizada ya opera con herramientas y estructuras que superan las capacidades actuales de las autoridades nacionales.
Duplicación de recursos
El plan prevé elevar el presupuesto de Europol de 1.900 a unos 3.000 millones de euros entre 2028 y 2034, y aumentar su plantilla de 1.226 a más de 2.000 personas. El objetivo es crear una nube segura y soberana que permita el procesamiento masivo de datos y la colaboración operativa inmediata entre Estados miembros, sin sustituir a las policías nacionales.
Implicaciones estratégicas
El aumento de recursos responde a la necesidad de procesar información que ya existe pero que Europol no podía explotar plenamente. La medida también busca reforzar la soberanía tecnológica europea en seguridad, un ámbito donde la dependencia de sistemas externos representa un riesgo adicional. El nuevo marco, elaborado tras consultar a ministros, jefes de policía e investigadores, apunta a identificar conexiones ocultas entre investigaciones que antes permanecían aisladas.
