Vecinos de Tultepec, Estado de México, mantuvieron este lunes un bloqueo pacífico en la estación Teyahualco del Tren Felipe Ángeles para exigir que la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) cumpla con los pagos pendientes por los daños causados durante la construcción de la vía férrea. La medida permite el acceso gratuito a los usuarios y busca visibilizar que aproximadamente 25 de las 150 viviendas afectadas aún no han recibido la totalidad de las indemnizaciones comprometidas.
La acción se desarrolló desde las primeras horas del día con consignas y la presencia de una bandera nacional. Los manifestantes señalaron que las obras generaron grietas en muros, hundimientos en vialidades locales y afectaciones estructurales que comprometen la habitabilidad de sus propiedades. Hasta el momento, Conavi no ha emitido una respuesta oficial sobre los plazos para liquidar los montos restantes.
Contexto de la infraestructura y sus efectos locales
El Tren Felipe Ángeles forma parte del sistema de conectividad del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, inaugurado en 2022. Su trazo atraviesa varios municipios del Estado de México, entre ellos Tultepec, donde la expropiación de terrenos y las vibraciones durante la construcción provocaron daños en inmuebles cercanos. Aunque el proyecto busca reducir tiempos de traslado hacia la terminal aérea y descongestionar el transporte metropolitano, los costos sociales en comunidades aledañas han sido objeto de quejas recurrentes desde el inicio de las obras.
Los procesos de valuación de daños suelen involucrar dictámenes técnicos de Conavi y, en algunos casos, la participación de peritos independientes. Sin embargo, los vecinos argumentan que las evaluaciones iniciales subestimaron el alcance de las afectaciones, especialmente en viviendas construidas con materiales tradicionales o en zonas con suelo inestable. Esta discrepancia ha prolongado la negociación y ha generado un clima de desconfianza hacia las instancias responsables de la compensación.

Mecanismos de compensación y pendientes administrativos
La experiencia de Tultepec refleja un patrón observado en otros proyectos de infraestructura federal: la brecha entre los compromisos presupuestales y la ejecución efectiva de pagos. Conavi cuenta con programas específicos para atender afectaciones por obras públicas, pero la dispersión de recursos depende de la disponibilidad presupuestal anual y de la validación de expedientes por parte de diferentes dependencias. En este caso, los vecinos reportan que algunos hogares recibieron pagos parciales hace más de un año, sin que se concrete el saldo restante.
Desde una perspectiva de política pública, la falta de liquidación oportuna puede derivar en mayor desgaste social y en costos adicionales para el Estado si las afectaciones evolucionan hacia problemas de salud o de seguridad estructural. Expertos en desarrollo urbano señalan que la transparencia en los criterios de valuación y la creación de mesas técnicas permanentes con participación vecinal podrían reducir estos conflictos en proyectos futuros.
Repercusiones para la movilidad regional
El bloqueo en Teyahualco, aunque permite el paso gratuito, interrumpe parcialmente la operación comercial del tren y genera incomodidad entre usuarios que dependen del servicio para trasladarse al aeropuerto o a otras zonas del Valle de México. Esta situación pone de relieve la tensión entre el beneficio macroeconómico de la infraestructura y los costos inmediatos que asumen las comunidades locales. Hasta el cierre de esta edición, no se reportaron incidentes de violencia ni intervención de autoridades de seguridad.
El caso de Tultepec invita a revisar los protocolos de atención a afectados en obras de gran escala. Una resolución ágil de los pagos pendientes no solo restauraría la confianza institucional, sino que también contribuiría a consolidar la legitimidad social del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y su red de transporte asociada.
