Donald Trump abrió este lunes 31 de agosto la posibilidad de revisar la posición de Estados Unidos sobre la soberanía de las islas Malvinas, administradas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina. Consultado en el Despacho Oval sobre una eventual retirada del respaldo estadounidense a Londres, el presidente respondió: “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”.

La declaración siguió a informaciones de medios británicos según las cuales la Administración estadounidense estudia retirar su apoyo a la posición británica como medida de presión para que Londres aumente su gasto en defensa. The Telegraph publicó que la propuesta figura entre opciones que el Pentágono prepara para buscar un compromiso de gasto del 5 por ciento en la OTAN.
La postura oficial de Estados Unidos ha sido de neutralidad respecto de la disputa de soberanía. Washington no respalda explícitamente la titularidad británica sobre el archipiélago, aunque reconoce la administración de facto que ejerce el Reino Unido.
De la guerra al reclamo vigente
La disputa derivó en un conflicto armado entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. La guerra concluyó con la rendición argentina y dejó 649 argentinos, 255 británicos y tres malvinenses muertos. Desde entonces, el Reino Unido ha rechazado los reclamos de Buenos Aires, pese a los llamados de Naciones Unidas al diálogo y a su consideración de las Malvinas como un territorio pendiente de descolonización.
En marzo de 2013, más del 99 por ciento de los cerca de 3 mil habitantes de las islas votó en un referéndum por mantener el estatus de territorio británico. La cuestión también reapareció durante el Mundial 2026, cuando aficionados lanzaron al campo una pancarta con la frase “Las Malvinas son argentinas” tras el triunfo de Argentina sobre Inglaterra.
