La Administración de Donald Trump pidió este jueves a la Corte Suprema de Estados Unidos que permita aplicar de inmediato una norma que restringe el voto por correo, cuando faltan dos meses para las elecciones legislativas de noviembre. La solicitud busca revertir parcialmente una suspensión provisional dictada la semana pasada por la jueza federal Indira Talwani.

Una disputa con efecto inmediato
El procurador general John Sauer sostiene que la medida judicial impide al Servicio Postal actuar frente al riesgo de que el correo federal sea usado para cometer fraude electoral. El Gobierno argumenta que mantener la suspensión puede diluir los votos legítimos, distorsionar la expresión electoral y erosionar la confianza pública en el proceso.
La normativa forma parte de la llamada “Ley para Salvar a EE.UU.”, defendida por Trump desde febrero. El plan exige identificación para votar, prueba de ciudadanía durante el registro y limita el sufragio postal a situaciones de enfermedad, discapacidad, servicio militar o viaje. Sus críticos advierten que esas condiciones podrían excluir a millones de votantes que dependen de este mecanismo.
La apelación traslada al Supremo una controversia que combina administración electoral y estrategia política. Trump ha asociado repetidamente el voto por correo con un fraude no demostrado, especialmente desde su derrota ante Joe Biden. La decisión del tribunal no solo definirá el alcance de la norma antes de noviembre: también fijará hasta qué punto el Ejecutivo puede alterar, en plena campaña, las condiciones prácticas de acceso a las urnas.
