El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un arancel del 50% a vehículos, autopartes y camiones procedentes de Canadá, que entrará en vigor el 1 de enero. La medida duplica el gravamen vigente del 25% y llega después de que fracasaran negociaciones que buscaban reducir la tasa máxima al 15% para autos y camionetas ligeras canadienses.

El sector automotor esperaba un acuerdo antes de enero y considera que el plazo aún deja espacio para nuevas conversaciones. Un ejecutivo citado por Reuters advirtió que Canadá es un mercado relevante para vehículos y piezas fabricados en Estados Unidos, mientras que sus exportaciones incorporan una proporción significativa de contenido estadounidense.
Las armadoras de Detroit han señalado que enfrentan una desventaja frente a competidores de Asia y Europa, cuyas importaciones pagan aranceles del 15% bajo acuerdos separados. Washington también ha planteado exigir que los vehículos importados de Canadá y México incorporen al menos 50% de piezas fabricadas en Estados Unidos para acceder a tarifas menores.
La exposición varía entre fabricantes. Canadá produce cerca del 17% de las pickups Chevrolet Silverado de GM, es el único centro de fabricación de la Chrysler Pacifica de Stellantis y comenzará a enviar camionetas Ford Super Duty desde Oakville. Toyota y Honda concentraron más del 75% de los 1.2 millones de vehículos fabricados en Canadá en 2025, según Global Automakers of Canada.
