La OTAN afirmó este domingo que no detecta una amenaza inminente de un ataque ruso contra alguno de sus miembros, aunque mantendrá su vigilancia ante el aumento de acciones híbridas atribuidas a Moscú en Europa. La alianza sostuvo además que continúa apoyando a Ucrania y trabajando para proteger a los cerca de mil millones de ciudadanos de sus países integrantes.
Un funcionario de la organización señaló que Rusia afronta una resistencia considerable de Ucrania, pero al mismo tiempo ha intensificado sus ataques contra ese país y sus operaciones híbridas en territorio europeo. Sin detallar incidentes concretos, el responsable remarcó que la OTAN sigue alerta frente a los distintos escenarios de seguridad.

La declaración llega después de la advertencia realizada el sábado por el primer ministro polaco, Donald Tusk. El jefe de Gobierno pidió que Polonia y el resto de los aliados estén preparados para diversos escenarios relacionados con Rusia y consideró que no puede excluirse una eventual provocación contra un integrante de la OTAN.
Antes, el martes, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Rusia y se reunió con responsables de los servicios de inteligencia del país. Dos fuentes citadas por Reuters indicaron que durante esos contactos planteó la posibilidad de una operación rusa contra algún miembro de la alianza, aunque no precisaron si ese asunto fue el único objetivo del viaje.
En Alemania, el canciller Friedrich Merz informó también que su gobierno anunciará próximamente a quién considera responsable del intento de ataque con drones registrado este mes contra el aeropuerto de Leipzig/Halle. Rusia ha negado reiteradamente tener planes de sabotaje o ataques en Europa y rechaza las acusaciones occidentales, que califica de alarmistas.
