Transportistas de carga mantienen bloqueos parciales en la carretera Monterrey-Saltillo desde las 10:00 horas de este lunes, en protesta por cobros indebidos y extorsiones atribuidas a agentes de Tránsito de Santa Catarina. La vía, principal conexión entre Nuevo León y Coahuila, permanece colapsada en ambos sentidos, con un solo carril abierto tras la presión inicial de los manifestantes.

Presión sin respuesta institucional
Los conductores exigen una audiencia directa con el alcalde Jesús Nava para entregar un pliego petitorio que detenga los abusos. La ausencia de cualquier funcionario municipal en el sitio evidencia una ruptura en los canales de diálogo y obliga a los transportistas a usar el bloqueo como única herramienta de visibilidad. Esta táctica, aunque disruptiva, revela la debilidad de los mecanismos formales de atención ciudadana en el municipio.
Impacto y lógica del conflicto
El cierre afecta el flujo comercial entre dos estados industriales clave, generando pérdidas económicas inmediatas y congestión prolongada. El hecho de que los manifestantes iniciaran el bloqueo en ambas direcciones y luego redujeran a un carril muestra una estrategia calculada: mantener presión sin generar un caos total que pudiera justificar una intervención más dura. La falta de respuesta del ayuntamiento hasta la tarde sugiere que el conflicto podría prolongarse si no se establece una mesa de negociación urgente.
