Montevideo, 28 ago (EFE).- Los trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) del Puerto de Montevideo paralizaron este viernes las actividades de la empresa debido a una asamblea sindical, mientras las partes prevén reunirse al mediodía en el Ministerio de Trabajo para intentar resolver el conflicto por la renovación de un convenio colectivo.
La medida comenzó a las 7:30 hora local (10:30 GMT) y, hasta el momento, la compañía no informó a qué hora se retomarán las operaciones. La paralización ocurre en un conflicto que supera el mes de movilizaciones y paros, según los planteos transmitidos por empresarios al Gobierno uruguayo.

La disputa se originó tras la pérdida de vigencia del anterior convenio colectivo que regulaba las condiciones de los 550 funcionarios de la terminal. TCP pertenece en un 80 % al operador belga de servicios logísticos Katoen Natie y el 20 % restante está en manos de la Administración Nacional de Puertos.
El sindicato se declaró el miércoles en asamblea permanente y atribuyó la decisión al “agotamiento de las instancias de diálogo por la falta de negociación de buena fe por parte de la empresa”. La organización reclama un nuevo acuerdo para el personal de la terminal.
Entre sus cuestionamientos, los trabajadores sostienen que el personal no recibe desde hace más de 20 años aumentos salariales por encima de los mínimos fijados. También denuncian atrasos en obras prometidas para posicionar al Puerto de Montevideo como un “hub regional”.
Según el sindicato, la demora en esos trabajos ha derivado en un deterioro del servicio que afecta el posicionamiento del país. La empresa y los trabajadores volverán a exponer sus posiciones durante la reunión prevista en la cartera laboral.
La semana pasada, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, recibió a representantes de la Confederación de Cámaras Empresariales, que manifestaron su preocupación por las consecuencias económicas del conflicto. El presidente de la entidad, Leonardo Loureiro, estimó que las pérdidas acumuladas alcanzan “decenas de millones de dólares”.
Tras ese encuentro, Orsi afirmó que “el puerto nunca se detuvo en su totalidad” y señaló que las partes involucradas prefieren alcanzar un acuerdo. El Gobierno busca así evitar que se declare la esencialidad del sector, una medida que no ha sido dispuesta hasta ahora.
