La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) reconstruyó una parte central del multihomicidio ocurrido en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza: dos hombres investigados permanecieron dentro del conjunto residencial entre las 17:23 y las 19:43 horas del 1 de septiembre de 2026. En ese lapso fueron asesinados Jonathan “Honas” Meléndez, su esposa embarazada, su hija de tres años y Aleyda Romero, de 21 años, de acuerdo con la carpeta ministerial citada en el comunicado 0839/2026.
La dependencia atribuye una probable participación a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, quienes fueron detenidos, ingresados al penal de Barrientos y puestos a disposición de un juez. Los delitos imputados incluyen homicidio calificado contra dos o más personas, interrupción del embarazo y maltrato y crueldad contra seres sintientes. La formulación de cargos, sin embargo, no equivale todavía a una sentencia: la responsabilidad penal deberá definirse durante el proceso judicial.
Una llegada preparada y un acceso facilitado por la confianza
La secuencia de la Fiscalía comienza antes de que el vehículo relacionado con el crimen apareciera en las cámaras del residencial. Según la investigación, el 31 de agosto Diego Sebastián “N” habría pedido a Gerardo “N” conseguir un desarmador plano y otro de cruz, aparatos electrónicos, cinchos grandes, guantes negros empleados para tatuajes y cubrebocas. La solicitud habría continuado durante la mañana del día siguiente.
Los objetos adquieren relevancia porque en el automóvil Kia asociado con los hechos fueron localizados indicios semejantes, mientras que dentro del departamento se encontró un rollo de cinta adhesiva industrial. La Fiscalía sostiene que algunos de estos elementos pudieron emplearse para someter a las víctimas. Por sí mismos, esos hallazgos no determinan la mecánica completa del crimen, pero, integrados con los videos y las declaraciones, forman la cadena probatoria que la autoridad busca presentar ante el juez.
A las 17:23 horas, las cámaras captaron el ingreso de un Kia sedán gris al fraccionamiento. Gerardo “N” habría conducido y Diego Sebastián “N” viajaba como acompañante. El automóvil portaba placas sobrepuestas y posteriormente fue localizado y asegurado en el fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques. Un minuto después, Diego Sebastián apareció en un elevador rumbo al departamento.
El acceso habría sido autorizado por teléfono por Ana Paula, esposa de Jonathan Meléndez, debido a la relación de confianza que existía entre el visitante y el músico. Esa circunstancia es uno de los puntos decisivos de la reconstrucción: la entrada no habría dependido de una irrupción violenta, sino de un vínculo previo que permitió al investigado llegar al inmueble cuando Ana Paula todavía no estaba allí. En el departamento se encontraban Aleyda Romero y dos mascotas.

El intervalo de muerte y las comunicaciones previas
Los dictámenes periciales establecieron un intervalo de muerte entre las 17:30 y las 20:00 horas. La Fiscalía no ha hecho pública una hora exacta para cada víctima, pero esa ventana coincide parcialmente con el periodo en que los dos investigados estuvieron dentro del residencial, según los controles de acceso. La autoridad también sostiene que las víctimas fueron atacadas con un arma presuntamente equipada con silenciador, hipótesis que explicaría por qué el hecho no habría generado una alerta inmediata entre los vecinos.
A las 17:42 horas, Ana Paula llegó al edificio con sus dos hijos a bordo de una Nissan X-Trail negra. Los tres subieron al departamento, donde Diego Sebastián “N” ya esperaba a Jonathan. Uno de los menores, de aproximadamente cinco o seis años, fue localizado después con vida y sin lesiones visibles; policías municipales lo entregaron a sus abuelos. La Fiscalía no ha detallado públicamente, en la información citada, la situación del segundo menor dentro de la secuencia.
Doce minutos más tarde, Ana Paula avisó mediante mensajes a un hombre que después declaró ante el Ministerio Público que Diego Sebastián llevaba tiempo esperando a Jonathan. El músico la llamó y explicó que se encontraba jugando pádel. Durante esa comunicación le informaron que su socio lo esperaba en casa. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que uno de los detenidos mantenía negocios con Meléndez y que esa relación habría facilitado el acceso al domicilio.
La última llegada registrada cambia el foco de la investigación
A las 19:28 horas, una cámara registró a Jonathan Meléndez llegando en una Chevrolet Suburban blanca, acompañado por un amigo. Ese dato coloca al músico en el punto final de una secuencia que comenzó con la entrada de los presuntos agresores y siguió con la llegada de su familia. También abre preguntas que deberán resolverse con peritajes, testimonios y registros adicionales: qué ocurrió durante los minutos posteriores, quién tuvo contacto directo con cada víctima y cómo salieron los investigados del fraccionamiento.
La permanencia documentada concluyó a las 19:43 horas, veinte minutos después de la llegada de Jonathan. La reconstrucción presentada por la Fiscalía no sólo busca fijar una cronología; intenta demostrar que existió una preparación previa, que el acceso fue posible por una relación personal y comercial, y que los sospechosos estuvieron en el lugar dentro del periodo compatible con las muertes. La fuerza del caso dependerá de que esos elementos puedan vincularse de manera individual con cada acusado y superar el escrutinio de la defensa.
Por ahora, la información oficial permite identificar una secuencia temporal precisa, pero no resuelve todas las incógnitas del ataque. El expediente combina videovigilancia, llamadas telefónicas, declaraciones, indicios del Kia y actuaciones ministeriales. Esa convergencia será determinante para establecer si la hipótesis de la Fiscalía se sostiene más allá de la coincidencia horaria y si puede explicar, con pruebas verificables, el multihomicidio ocurrido dentro de un domicilio al que los investigados habrían llegado aprovechando la confianza de la víctima.
