La cantante sueca Tove Lo iniciará una nueva etapa discográfica el 18 de septiembre de 2026 con el lanzamiento de ESTRUS, su sexto álbum de estudio. El material será editado a través de Pretty Swede Records y llegará acompañado de una gira que tendrá una de sus primeras paradas en México: el 1 de octubre se presentará en el Pepsi Center WTC de Ciudad de México, con la artista australiana Mallrat como acto abridor.
La cercanía entre ambas fechas convierte al concierto mexicano en una plataforma temprana para el nuevo repertorio. A menos de dos semanas de la publicación del disco, el público podrá conocer en directo una propuesta que, según ha explicado la propia intérprete, fue concebida desde un periodo de incertidumbre personal y de replanteamiento creativo. La artista adelantó que “DNH” e “I’m your girl right?” figuran entre los temas de ESTRUS que tiene especial interés en interpretar durante esta etapa.

Un bloqueo creativo marcó el inicio del álbum
El proceso de creación de ESTRUS no comenzó con una dirección definida. Tove Lo relató que trabajó cerca de un mes en Los Ángeles junto a su productor principal, pero las sesiones no lograban establecer con claridad qué quería expresar ni cuál debía ser el lenguaje emocional del álbum. La dificultad resultó inusual para una dinámica de trabajo que, de acuerdo con la cantante, normalmente ha funcionado con mayor fluidez.
Ante esa falta de definición, decidió volver a Suecia. El desplazamiento no fue solamente geográfico: supuso recuperar un contexto íntimo desde el cual pudo abrirse y ordenar las ideas que el trabajo inicial no había conseguido fijar. La artista ha señalado que necesitaba regresar a casa para encontrar el punto de partida del proyecto, una decisión que terminó afectando tanto la escritura como el enfoque musical del disco.
Ese recorrido muestra una diferencia relevante frente a la lógica habitual de los lanzamientos pop, donde la continuidad entre producción, promoción y calendario suele imponerse sobre los periodos de búsqueda. En este caso, el álbum nació de una interrupción deliberada. El regreso a su país de origen permitió a Tove Lo convertir un bloqueo creativo en una base narrativa para un material centrado en sentimientos que no encuentran respuestas inmediatas.
Referencias suecas para un sonido más crudo
La cantante ha descrito ESTRUS como un álbum reconocible desde la perspectiva lírica, pero con nuevas influencias sonoras. Entre ellas citó la música sueca que escuchaba cuando imaginaba una carrera artística, particularmente grupos vinculados al indie dance. Esa recuperación de referencias juveniles apunta a una identidad musical más conectada con sus primeras aspiraciones y menos dependiente de una fórmula internacional previsible.
Según la intérprete, el resultado será “un poco más crudo” y oscuro. La definición no implica un abandono completo de los rasgos que han distinguido su catálogo, donde las melodías pop y los ritmos de club han convivido con letras explícitas sobre deseo, vulnerabilidad, relaciones y salud emocional. Más bien sugiere un ajuste de perspectiva: el nuevo disco busca sostener tensiones y preguntas, en vez de presentar una resolución ordenada de ellas.
La propia Tove Lo ha dicho que espera que quienes escuchen el álbum sientan haber atravesado una “montaña rusa emocional”. Su propósito no es ofrecer consejos ni conclusiones, sino generar una sensación de comprensión compartida. La idea corresponde con el momento vital que describe: una etapa dominada por emociones e interrogantes, con expectativa sobre el futuro, pero sin certezas claras.
México, entre las primeras fechas de la nueva era
La fecha en Ciudad de México tiene un valor particular dentro de la estrategia de lanzamiento. Tove Lo suele tardar más tiempo en regresar al país después de estrenar nueva música, por lo que la inclusión de México en el arranque del ESTRUS TOUR permite que sus seguidores conozcan la propuesta casi desde su presentación pública. La artista ha manifestado que le entusiasma compartir esta fase inicial con una audiencia que identifica como especialmente intensa y receptiva.
La relación con el público mexicano forma parte de la expectativa alrededor del concierto. La cantante ha recordado que, en sus visitas anteriores, percibió una energía alta y una conexión emocional sostenida durante sus actuaciones. Lejos de interpretar esa respuesta como una presión adicional, considera que funciona como un intercambio: si la audiencia eleva la intensidad, ella busca devolverla multiplicada desde el escenario.
En términos de producción, la artista indicó que ya se encuentra en ensayos para preparar el espectáculo. Aunque no ha detallado todavía la estructura completa del repertorio ni los elementos visuales de la gira, anticipó una puesta en escena de gran escala. La presencia de Mallrat amplía además el diálogo entre propuestas de pop alternativo, en una noche que combinará el lanzamiento de una nueva era con un proyecto invitado de trayectoria internacional.
Una carrera construida por etapas personales
Para Tove Lo, cada álbum representa la posibilidad de transformar un periodo de su vida en un universo musical propio. La artista ha afirmado que continúa sintiéndose afortunada de poder escribir, grabar y girar, y que esa libertad creativa sigue siendo central en su carrera. ESTRUS se presenta, así, como una extensión de esa lógica: no un disco construido desde la certeza, sino desde la decisión de dar forma artística a la ambivalencia.
Fuera del escenario, la visita también tendrá un componente personal. Tove Lo dijo guardar buenos recuerdos de Ciudad de México y expresó su interés por disfrutar de la gastronomía y, si su agenda lo permite, salir a bailar tras el concierto. Después de haber vuelto a comer carne aproximadamente un año atrás, bromeó con la posibilidad de explorar distintas opciones de tacos, luego de haber elegido durante mucho tiempo versiones vegetarianas.
Con el lanzamiento previsto para el 18 de septiembre y la presentación mexicana fijada para el 1 de octubre, ESTRUS tendrá en Ciudad de México una de sus primeras pruebas ante el público. El concierto permitirá medir cómo dialogan las nuevas canciones con una audiencia que Tove Lo considera particularmente comprometida, mientras su sexto álbum abre un ciclo definido por la búsqueda, la memoria musical sueca y la vulnerabilidad como punto de encuentro.
