Tos ferina en México exige vacunación inmediata ante repunte letal

Fecha:

Compartir publicación:

Durante 2025 México registró 1.596 casos de tos ferina y 73 defunciones, cifras que representan incrementos de 257 % y 114,7 % respecto al periodo anterior. El país concentra el mayor número de muertes por esta enfermedad en el continente americano, por delante de Perú y Ecuador. En los primeros meses de 2026 ya se han confirmado 97 casos adicionales. Más de dos tercios de los contagios afectaron a lactantes menores de un año y más del 91 % de los fallecimientos ocurrió en bebés de menos de seis meses sin esquema de vacunación completo o sin ninguna dosis.

Estos datos, difundidos con motivo del Día Mundial de la Tos Ferina, ponen de relieve una realidad que va más allá de un brote puntual: la interrupción de esquemas de vacunación durante años recientes ha dejado a la población infantil más vulnerable expuesta a una bacteria altamente contagiosa. La doctora Gabriela Palacios, de Sanofi México, subrayó que la movilidad internacional asociada a eventos masivos eleva el riesgo de transmisión y que la única barrera efectiva sigue siendo la vacunación oportuna.

Impacto en el sistema de salud y en las familias

El repunte de 2025 obligó a hospitales pediátricos a ampliar camas de terapia intensiva neonatal y a reforzar equipos de vigilancia epidemiológica. Cada caso grave de tos ferina en menores de seis meses genera estancias hospitalarias prolongadas, uso de ventilación mecánica y costos que superan varias veces el precio de completar un esquema de vacunación. Para las familias, el impacto no es solo económico: muchos padres enfrentan licencias laborales extensas y secuelas psicológicas derivadas de haber perdido a un hijo por una enfermedad prevenible.

El sector farmacéutico también registra efectos directos. La demanda de la vacuna hexavalente y de la Tdap para embarazadas ha aumentado de forma sostenida desde finales de 2025, lo que ha llevado a laboratorios a ajustar cadenas de suministro y a priorizar entregas a entidades federativas con mayor incidencia histórica.

Tres lecturas estructurales del fenómeno

La primera lectura apunta a que los portadores asintomáticos adultos y adolescentes constituyen el principal puente de transmisión hacia lactantes no vacunados. Datos de vigilancia genómica en otros países muestran que cepas circulantes en población adulta sin refuerzo reciente coinciden con las que afectan a bebés hospitalizados. Esta dinámica explica por qué campañas dirigidas solo a menores resultan insuficientes si no se incluye la vacunación de mujeres embarazadas a partir de la semana 20 y refuerzos cada diez años en adultos.

La segunda lectura se refiere a la movilidad internacional. Eventos deportivos, ferias y turismo médico programados para 2026 y 2027 pueden funcionar como aceleradores de casos importados. La experiencia de 2025 demostró que estados con mayor conectividad aérea reportaron los primeros brotes semanas antes que entidades más aisladas. Por tanto, cualquier estrategia de contención debe incorporar vigilancia genómica en aeropuertos y puntos de entrada terrestre.

La tercera lectura concierne a la confianza institucional. Cuando más del 91 % de las muertes ocurre en bebés sin antecedentes de vacunación, el problema no es solo de acceso, sino también de información. Encuestas recientes revelan que un porcentaje significativo de padres pospone dosis por temor a efectos adversos o por desinformación difundida en redes sociales. Esta brecha de confianza erosiona la cobertura necesaria para alcanzar inmunidad de rebaño contra Bordetella pertussis.

Perspectivas de actores involucrados

Las autoridades sanitarias federales y estatales enfrentan la presión de recuperar coberturas por debajo del 85 % en varias entidades. Los profesionales de la salud de primer contacto reportan consultas más frecuentes por síntomas respiratorios inespecíficos y demandan protocolos claros de sospecha diagnóstica temprana. Los laboratorios productores de vacunas, como Sanofi, destacan la necesidad de mantener existencias estratégicas y de facilitar el acceso gratuito a través de los esquemas del sector público. Los padres, por su parte, expresan inquietud ante la posibilidad de que brotes futuros coincidan con periodos de saturación hospitalaria.

Existen tensiones legítimas entre la urgencia de elevar coberturas y la capacidad real de los sistemas estatales para realizar visitas domiciliarias o campañas masivas sin descuidar otros programas de inmunización. Algunas organizaciones civiles cuestionan que la comunicación oficial se centre excesivamente en la responsabilidad individual de los padres sin abordar barreras estructurales como la falta de transporte en zonas rurales o la escasez de personal en centros de salud.

Tendencias esperables y riesgos latentes

Si las coberturas de hexavalente y Tdap no alcanzan el 92 % en los próximos 18 meses, es previsible que México registre al menos un brote significativo adicional antes de 2028. La combinación de movilidad internacional, posibles variantes con mayor transmisibilidad y fatiga vacunal post-pandemia configura un escenario de riesgo moderado-alto. Además, la automedicación con antibióticos sin confirmación diagnóstica podría favorecer la circulación de cepas resistentes, aunque por ahora la bacteria sigue respondiendo a macrólidos.

Otro riesgo es la desatención de grupos de edad intermedia. Adolescentes y adultos jóvenes que no recibieron refuerzo de DPT en la última década pueden actuar como reservorios silenciosos. Sin campañas específicas dirigidas a esta población, los lactantes seguirán expuestos incluso cuando los esquemas infantiles se recuperen parcialmente.

La experiencia de Perú y Ecuador, que también reportaron decenas de muertes en 2025, indica que el problema es regional y requiere coordinación entre ministerios de salud de América Latina. Compartir protocolos de vigilancia genómica y estrategias de comunicación podría reducir el tiempo de respuesta ante futuros incrementos de casos.

En definitiva, el repunte de tos ferina en México no es un fenómeno aislado ni temporal. Refleja fallas acumuladas en cobertura, comunicación y vigilancia que solo se corregirán con acciones sostenidas que involucren a gobiernos, industria, profesionales de la salud y comunidades. La ventana de oportunidad para evitar más muertes prevenibles en lactantes menores de seis meses es estrecha y exige decisiones inmediatas basadas en evidencia.

Artículos relacionados

El verano más cálido de la historia reciente deja a España con una reserva de agua muy desigual

España ha cerrado el verano meteorológico de 2026 con temperaturas y niveles de precipitación excepcionales

La revisión de la licencia del Algarrobico abre un nuevo frente judicial contra el alcalde de Carboneras

La asociación para la defensa y conservación del patrimonio cultural, histórico, territorial y medioambiental de Carboner

El hallazgo de coca en Tela amplía el desafío antidrogas de Honduras más allá de Colón y Olancho

La localización de aproximadamente 70.000 arbustos de presunta hoja de coca en la aldea Pajuiles, municip

La peste porcina africana convierte a Japón y México en una factura de 350 millones para el cerdo español

La peste porcina africana ha dejado de ser únicamente una emergencia sanitaria para convertirse en un problema comercial de primer or