Las lluvias asociadas al tifón Mekkhala, ya degradado a tormenta tropical, causaron al menos dos fallecimientos en Taiwán y provocaron inundaciones generalizadas pese a no tocar tierra. El paso periférico del sistema, combinado con vientos del suroeste y un frente procedente del sur de China, generó precipitaciones intensas durante dos días que afectaron principalmente al sur de la isla.
Hasta el mediodía del viernes se registraron 487 inundaciones, con 74 zonas aún anegadas. Kaohsiung, Pingtung, Tainan y Taipéi concentraron los mayores daños. El primer ministro Cho Jung-tai ordenó el despliegue de equipos de bombeo para acelerar el drenaje, mientras las autoridades locales decretaron el cierre de escuelas y oficinas en regiones que suman más de cinco millones de habitantes.

Víctimas y transporte interrumpido
Una mujer de 73 años murió en Kaohsiung al ser arrastrada por la corriente en una acequia; otra falleció en Zhubei tras quedar atrapada en su vehículo en una zona inundada. Las líneas ferroviarias entre Yongkang y Gangshan, además de varias rutas del norte, fueron suspendidas temporalmente. Las aerolíneas EVA Air, China Airlines, Starlux y Tigerair Taiwan cancelaron o modificaron vuelos hacia Okinawa.
Riesgo adicional y contexto estacional
En Hualien, más de 200 personas fueron evacuadas preventivamente por el riesgo de desbordamiento de un lago barrera que ya contiene 780.000 metros cúbicos de agua. El episodio recuerda el evento de septiembre de 2024 en Guangfu, que dejó 19 muertos. Aunque los tifones son habituales en verano y otoño, la intensidad de las lluvias en solo seis horas en Tainan superó los 250 milímetros, evidenciando la vulnerabilidad de las infraestructuras ante eventos concentrados.
El análisis de los datos muestra que la combinación de factores meteorológicos amplificó el impacto más allá de la trayectoria directa del tifón, obligando a una respuesta coordinada entre gobierno central y autoridades locales para mitigar daños en tiempo real.
