El Ministerio de Defensa de Taiwán denunció que China ha intensificado el control sobre el espacio aéreo y las aguas que rodean la isla, mientras una purga “sin precedentes” entre los altos mandos del Ejército Popular de Liberación (EPL) aumenta la imprevisibilidad de las decisiones de Beijing. El aviso figura en el informe anual taiwanés sobre la amenaza militar china, al que tuvo acceso Reuters.
La presión marítima alcanzó un máximo en agosto: la Administración de Guardacostas taiwanesa detectó 244 embarcaciones chinas alrededor de la isla, frente a 55 en junio y 30 en mayo. Taiwán incluye en ese recuento buques de guardacostas, de investigación y otras categorías. Analistas citados por medios locales vinculan el incremento con tareas de cartografía regional para una eventual guerra submarina.

Beijing reclama la soberanía sobre Taiwán y mantiene despliegues casi diarios de aeronaves y buques militares en sus inmediaciones. Taipéi califica esas operaciones como acoso de “zona gris”, una presión sostenida por debajo del umbral de un conflicto abierto. El Gobierno del presidente Lai Ching-te rechaza la reivindicación china y sostiene que los 23 millones de habitantes de la isla deben decidir su futuro político.
La campaña de depuración militar china se extiende desde 2023. En enero de 2026, Beijing anunció investigaciones contra Zhang Youxia, entonces primer vicepresidente de la Comisión Militar Central, y contra Liu Zhenli, jefe del Estado Mayor Conjunto, por presuntas violaciones graves de la disciplina y la ley. La Comisión quedó reducida a Xi Jinping y al vicepresidente Zhang Shengmin, frente a sus siete integrantes habituales.
El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos advirtió en febrero de que las vacantes han dejado deficiencias graves en la estructura de mando del EPL. El informe taiwanés añade que China incorpora lecciones de la guerra entre Rusia y Ucrania, incluido el uso de enjambres de drones baratos, mientras mantiene una coerción operativa creciente sobre la isla.
