Undead Labs confirmó que State of Decay 3 tendrá una beta cerrada antes de que termine 2026 y que el juego completo se estrenará en algún momento de 2027. Las inscripciones ya están disponibles en el sitio oficial del proyecto, aunque el acceso quedará restringido a los usuarios seleccionados por el estudio.
La confirmación también despeja una de las principales dudas que rodeaban al desarrollo: el título continúa en producción pese a los cambios empresariales que afectaron a Undead Labs. Además, Microsoft mantendrá el acuerdo para incluirlo en Game Pass desde el primer día. El lanzamiento está previsto para Xbox Series, PlayStation 5 y PC, por lo que la llegada al servicio de suscripción convivirá con una distribución multiplataforma.

Una prueba con fecha amplia, pero todavía sin calendario detallado
La ventana anunciada para la beta es deliberadamente general: las sesiones comenzarán antes del cierre de 2026. Undead Labs todavía no comunicó el día exacto de inicio, la duración de las pruebas, el número de participantes ni las plataformas en las que se podrá jugar. Tampoco explicó con qué criterios seleccionará a quienes se registren.
Al tratarse de una beta cerrada, completar la inscripción no garantiza la entrada. El modelo permite al equipo controlar el tamaño de la comunidad y observar con mayor precisión problemas de rendimiento, equilibrio y conectividad. Esa limitación también indica que el estudio todavía necesita validar sistemas importantes antes de exponerlos a una audiencia amplia.
La prueba tendrá un alcance superior al de las sesiones alfa realizadas anteriormente. Mientras una alfa suele concentrarse en fallos estructurales y en la estabilidad de los sistemas básicos, una beta se acerca más a una experiencia jugable completa. En este caso, el objetivo será comprobar si las nuevas funciones funcionan cuando son utilizadas simultáneamente por una cantidad mayor de jugadores.
El mapa crece y el multijugador cambia de escala
Uno de los principales atractivos de la beta será el mapa más grande presentado hasta ahora en la franquicia. El aumento de escala no representa únicamente una mejora visual: amplía las distancias, modifica la administración de recursos y puede transformar la forma en que los jugadores deciden desplazarse, explorar y proteger sus asentamientos.
Undead Labs también anunció un multijugador sin las restricciones de conexión que habían condicionado sesiones anteriores. La modificación está orientada a facilitar la participación de más usuarios, pero su importancia va más allá de la comodidad. Un sistema cooperativo con menos limitaciones debe soportar una mayor variedad de conexiones, acciones simultáneas y situaciones imprevistas. La beta será, por tanto, una evaluación técnica de la infraestructura además de una demostración jugable.
Entre las mejoras mencionadas figuran los combates masivos, una iluminación revisada, opciones cosméticas, gráficos más elaborados y una respuesta más rápida en el movimiento de los personajes. Todavía no se sabe cuántos enemigos podrán aparecer al mismo tiempo ni hasta qué punto llegará la personalización. Esos datos serán relevantes para medir si la ampliación visual y el aumento de adversarios se traducen en decisiones jugables o quedan limitados a una actualización tecnológica.
La supervivencia seguirá dependiendo de la comunidad
State of Decay 3 conservará el principio que distingue a la serie: el jugador no controla a un héroe único durante toda la campaña, sino a una comunidad que debe organizarse para sobrevivir. Gestionar personas, suministros y amenazas obliga a tomar decisiones con consecuencias acumulativas, especialmente cuando los recursos son escasos o el asentamiento se encuentra bajo presión.
La muerte permanente seguirá ocupando un lugar central. Cuando un personaje muere, no puede recuperarse y la partida continúa con los supervivientes restantes. En esta entrega, Undead Labs pretende que las bajas tengan un vínculo más fuerte con la historia. La pérdida de un integrante veterano tendrá un peso narrativo mayor que la de alguien recién incorporado, lo que puede hacer que la administración de la comunidad influya también en la construcción emocional de la campaña.
La combinación de muerte permanente, gestión colectiva y cooperación plantea una dificultad de diseño específica. Una decisión arriesgada de un jugador puede afectar a todo el grupo, pero una experiencia demasiado punitiva podría desincentivar la participación en línea. Por eso, la beta tendrá que medir no solo la estabilidad de las conexiones, sino también el equilibrio entre tensión, libertad y frustración.
El proyecto sobrevive a la crisis del estudio
La noticia llega después de un periodo de incertidumbre para Undead Labs. El estudio fue afectado por los despidos masivos ejecutados por Microsoft durante una reorganización que habría alcanzado a unas 3.200 personas. Aunque no cerrará, dejará de formar parte de la estructura de Microsoft y será adquirido por un propietario cuya identidad todavía no se ha revelado.
Ese cambio abrió interrogantes sobre la continuidad del desarrollo y sobre los acuerdos establecidos cuando el estudio pertenecía a Microsoft. La preocupación aumentó porque State of Decay 3 había reaparecido en un evento de Xbox poco antes de conocerse la salida de Undead Labs, una coincidencia que alimentó las especulaciones sobre una posible cancelación.
La hoja de ruta anunciada descarta por ahora ese escenario. El juego mantiene su ventana de lanzamiento para 2027 y tendrá una prueba por invitación durante 2026. Microsoft ya confirmó que conservará la distribución de la producción en Game Pass desde el estreno, incluso después de dejar de controlar directamente al estudio y al proyecto.
La beta será la primera evidencia pública de cómo afectaron los cambios corporativos al desarrollo. Si las nuevas funciones, el mapa ampliado y el multijugador cumplen lo prometido, Undead Labs llegará al lanzamiento con una base más sólida para recuperar la confianza de la comunidad. Si aparecen problemas persistentes de rendimiento o conectividad, el estudio tendrá que resolverlos dentro de una ventana todavía limitada antes de 2027. Por ahora, la única fecha firme es la de la prueba: State of Decay 3 se podrá jugar antes de que termine 2026, pero su publicación comercial seguirá esperando al próximo año.
