La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México anunció que revisará sus protocolos de actuación y reforzará la capacitación en derechos humanos tras las agresiones registradas el martes contra madres buscadoras en Calzada de Tlalpan. El secretario Pablo Vázquez Camacho precisó que el operativo buscaba evitar el bloqueo total de la vialidad ante la afluencia de aficionados al Estadio Ciudad de México, sin instrucción de limitar la manifestación.

El anuncio revela una tensión estructural: la necesidad de compatibilizar el derecho a la protesta con la logística de grandes eventos. Vázquez Camacho adelantó reuniones con colectivos de búsqueda y confirmó que Asuntos Internos y Derechos Humanos investigan la conducta policial. En caso de irregularidades, se aplicarán sanciones.
Compromiso con el diálogo
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, reiteró que su administración no ordenará reprimir protestas legítimas y pacíficas. Los acuerdos previos con las madres buscadoras para permitir su paso evidencian que el gobierno capitalino prioriza la vía del diálogo sobre la confrontación. Esta postura reduce el riesgo de escalada, pero exige mecanismos de coordinación más claros para evitar que operativos de contención deriven en agresiones.
La decisión de poner capacidades de inteligencia al servicio de la localización de desaparecidos representa un giro institucional positivo. Sin embargo, la efectividad dependerá de que las investigaciones internas produzcan resultados tangibles y de que los protocolos revisados incorporen criterios explícitos de proporcionalidad en contextos de alta concentración vehicular.
