SpaceX estará disponible para inversionistas mexicanos a partir del 14 de septiembre mediante el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) de la Bolsa Mexicana de Valores. La incorporación ocurre después de su salida a Wall Street el 12 de junio, una Oferta Pública Inicial que recaudó 85,700 millones de dólares y superó ampliamente el récord previo de Saudi Aramco.
Una apuesta global con riesgo operativo
Los títulos de la empresa aeroespacial cerraron el jueves en 149.74 dólares, tras subir 6.42%, y acumulan un avance de 10.92% desde su precio inicial de 135 dólares. Su valor de mercado asciende a 1.973 billones de dólares, lo que la ubica como la séptima firma más valiosa del mundo. Para el mercado local, su llegada añade exposición a un sector tecnológico prácticamente ausente en la bolsa mexicana.

El atractivo de SpaceX combina contratos estratégicos, capacidad de lanzamiento y negocios de comunicaciones, pero su valuación exige cautela. Su desempeño dependerá menos de la narrativa bursátil que de la ejecución: misiones exitosas, continuidad de contratos gubernamentales y resultados financieros que justifiquen expectativas elevadas. La juventud de la empresa en el mercado público y la exposición mediática de Elon Musk pueden aumentar la volatilidad en el corto plazo.
El efecto Musk
El repunte también alcanzó a Tesla, cuyas acciones avanzaron 5.42% tras el impulso generado por el Cybercab y los proyectos de autonomía e inteligencia artificial vinculados a SpaceX. Sin embargo, Tesla todavía acumula una caída anual de 16.31%, una señal de que el optimismo tecnológico no elimina los riesgos regulatorios ni los desafíos de ejecución. La entrada de SpaceX al SIC amplía las alternativas de diversificación, pero obliga a distinguir entre una empresa con perspectivas extraordinarias y una inversión sujeta a oscilaciones considerables.
